Rechazan deportar a profesora franco-brasileña en Ecuador

La justicia de Ecuador rechazó el lunes la deportación de la profesora franco-brasileña Manuela Picq, pareja sentimental de un líder indígena, luego de que fue detenida la semana pasada durante protestas contra el gobierno.

La jueza Gloria Pinza, de la Unidad de Garantías Penales de Quito, decidió que Picq no sea deportada porque "no existe motivo para que haya sido detenida".

En declaraciones a periodistas frente al juzgado, el abogado de la extranjera de 38 años, Juan Pablo Albán, dijo que "hemos logrado que no se deporte a Manuela Picq; era lo lógico porque no existía causal alguna para su deportación".

"La jueza ha actuado conforme a derecho y ojalá no haya represalias contra ella... ha tenido la valentía de decir que, al no existir causal, no cabe la deportación y tiene que quedar libre inmediatamente", añadió.

La decisión fue saludada con gritos de entusiasmo por decenas de personas que estaban frente al tribunal.

Picq, profesora de ciencias políticas y estudios indígenas de la universidad privada San Francisco, también se desempeña como periodista y ha colaborado con medios internacionales como Al Jazeera. Estuvo detenida el fin de semana en la capital, donde sus abogados interpusieron recursos para evitar su deportación, luego de ser detenida el jueves en medio de protestas contra el gobierno.

Picq es pareja sentimental de Carlos Pérez, máximo dirigente de Ecuarunari, la principal organización de las comunidades indígenas andinas.

El ministerio del Interior informó en un comunicado el fin de semana que Picq había sido agredida por desconocidos durante las marchas y que, tras verificar sus documentos, se determinó que está en "permanencia irregular en el país" porque su visa se encuentra revocada.

De acuerdo con un documento de migración revelado a través de la cuenta de Picq en Facebook, la cancelación de su visa se produjo el 14 de agosto. Dicha visa de intercambio cultural le facultaba realizar actividades académicas y de investigación universitaria.

Como parte del paro nacional, convocado por sindicalistas, indígenas y otros sectores sociales para rechazar leyes impulsadas por el gobierno de Rafael Correa que dicen les afectan, medio millar de personas marcharon hasta el centro histórico de Quito mientras repetían consignas de rechazo hacia el mandatario y su gobierno.

Las protestas se mantienen en algunos pueblos del sur y de la Amazonia del país.

El lunes se registraron enfrentamientos entre policías, militares e indígenas de varias comunidades de Saraguro, 375 kilómetros al sur de la capital, producto de lo cual el dirigente Luis Macas dijo a la AP que hay dos autobuses con "compañeros detenidos y al menos 20 heridos de distinta magnitud".

"Han llegado centenares de policías y militares que intentan rodear nuestras comunidades; nosotros vamos a seguir resistiendo porque nuestros reclamos son justos", añadió.