Inspectores explican plan para el arsenal de Siria

Los inspectores que supervisarán la destrucción del arsenal químico de Siria indicaron el domingo que su principal prioridad es ayudar a eliminar la capacidad del país de producir tales armas antes de un plazo que vence el 1 de noviembre, valiéndose de todos los medios posibles para lograrlo.

Los inspectores dijeron que eso podría incluir la destrucción del equipo mezclador con mazos, hacer estallar los misiles de envío, conducir tanques sobre proyectiles vacíos o llenarlos con concreto, y hacer funcionar máquinas sin lubricante para que se traben y queden inservibles.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ordenó el viernes a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) que ayude a Siria a destruir su arsenal químico para mediados del 2014.

Los inspectores se reunieron el domingo con la prensa en La Haya para explicar el plan que contempla el envío de un equipo inicial de 20 de ellos que saldrá el lunes hacia Siria.

La organización les permitió a dos inspectores que hablasen a condición de guardar el anonimato para proteger su seguridad. Ambos son trabajadores con experiencia en la organización para la destrucción del armamento químico.

"Esto es algo extraordinario, no sólo para la OPAQ. No se ha hecho antes. Que una misión internacional vaya a un país envuelto en un conflicto y supervise la destrucción de un categoría completa de armamento de destrucción masiva que posee es definitivamente un hito histórico", dijo Michael Luhan, portavoz de la OPAQ.

Siria reconoció por primera vez que posee armas químicas después de que un ataque con gas sarín provocó la muerte de cientos de civiles en un suburbio de Damasco y el presidente estadounidense Barack Obama amenazó con lanzar represalias. Un equipo de la ONU encontró que se usó gas nervioso en el ataque, pero no culpó de este al presidente sirio Bashar Assad.

Luego de intensas negociaciones en las que participaron Estados Unidos, Siria y Rusia --aliado de Siria_, Damasco hizo una revelación inicial voluntaria de su programa ante la OPAQ, cuya sede está en La Haya.

De acuerdo con las reglas del organismo, la cantidad y clase de armas que Siria tiene en inventario, así como sus sitios de almacenamiento, no serán revelados.