Ministros de Berlusconi renuncian al gobierno

La frágil coalición de gobierno de Italia entró en crisis el sábado tras la renuncia de cinco ministros que militan en el partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

La medida provocó la ira del primer ministro Enrico Letta, quien acusó a Berlusconi de cometer una "locura" para encubrir sus problemas personales.

El gobierno que entró en funciones hace cinco meses se tambalea desde que la corte suprema confirmó la sentencia de fraude fiscal contra Berlusconi.

El partido centroderechista Pueblo de la Libertad de Berlusconi formó una inusual alianza con fuerzas rivales del centro izquierdista Partido Democrático; la renuncia de los ministros significa el fin de la coalición.

Las renuncias deberán entregarse formalmente al presidente Giorgio Napolitano, quien decidirá si el gobierno puede continuar o debe convocar a elecciones.

El anuncio de los ministros de centroderecha responde a la petición de Berlusconi de renunciar en caso de que el gobierno no retirara su propuesta de aumentar el impuesto al valor agregado que entrará en vigor la próxima semana.

Las tensiones ya eran evidentes en el Senado donde un comité votará la próxima semana si despoja a Berlusconi de su escaño en el legislativo debido a que se le declaró culpable de fraude fiscal.

En un comunicado, Letta dijo que Berlusconi está utilizando el aumento en el impuesto como pretexto para "justificar un gesto loco e irresponsable dirigido a encubrir sus problemas personales".

Agregó que Berlusconi quiere privar al gobierno de la estabilidad necesaria para buscar medidas alternativas usando el impuesto como medida de presión.

"El pueblo de Italia sabrá cómo responder esa gran mentira, y ese intento por distorsionar la realidad, a quien la pronunció", dijo Letta.

Guglielmo Epifani, dirigente del Partido Democrático, dijo que el movimiento de los ministros centroderechistas es "irresponsable".

"Están provocando una crisis y debemos evaluar exactamente cuáles son las consecuencias", agregó.

Letta advirtió el viernes que renunciará a menos que reciba el compromiso de apoyo total a su gobierno, que ha tenido problemas para sacar a Italia de la recesión, a través de un voto de confianza en el Parlamento.

La mayoría de los senadores de Berlusconi han amenazado con renunciar si una comisión vota a favor de despojarlo de su escaño.