El ex jefe de la policía represiva de la dictadura militar chilena, Odladier Mena, se suicidó horas antes de ser trasladado de un penal exclusivo para violadores a los derechos humanos a otro con menos beneficios ubicado en las afueras de Santiago.

El general en retiro, de 87 años, hacía uso de un beneficio penitenciario que le permitió salir hasta su casa en la acomodada comuna de Las Condes, al oriente de Santiago, lugar donde se quitó la vida. Mena, que debía regresar el domingo al penal Cordillera, se disparó en el cráneo en horas de la mañana.

"Hemos constatado la muerte del señor Mena, él presenta una herida de proyectil en su cráneo", dijo el teniente coronel Claudio Rojas, el oficial que confirmó el suicidio en las afueras de la residencia de Mena.

Precisó que el general no se mató en su departamento sino en la caja de las escaleras de emergencias.

El militar estaba condenado por tres asesinatos cometidos por un grupo de uniformados enviados por el dictador Augusto Pinochet al norte del país para agilizar los consejos de guerra contra presos políticos. Mena empezó a cumplir su condena de seis años de presidio en 2009 y saldría en libertad en diciembre de 2014.

"Este es el resultado de lo que se ha fraguado en este último tiempo", afirmó el abogado de Mena, Jorge Balmaceda. "Ojalá que sirva para la conciencia de las personas que adoptaron esta decisión tan grave" de trasladar a los violadores de derechos humanos durante la dictadura (1973-1990) a una prisión con menos beneficios, añadió.

El centroderechista presidente Piñera dispuso el cierre del penal exclusivo de Cordillera el jueves ante la gran presión de activistas de derechos humanos y de políticos de centroizquierda que se quejaron por los enormes privilegios de los que gozaban los ochos generales y dos coroneles recluidos en esa cárcel ubicada en el interior de un regimiento del ejército en los faldeos precordilleranos de la ciudad.

Los reos disfrutaban de visitas diarias y estaban distribuidos en cinco cómodas cabañas. Además contaban con televisión por cable y una zona para hacer asados.

"No puedo dejar de pensar en cuántos y cuántos perdieron sus vidas y ya no están con nosotros porque existieron personas como Odlanier Mena quien fue capaz de cometer crímenes, infringir tanto dolor a hombres y mujeres por el hecho de sólo pensar distinto", dijo la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, al enterarse de la muerte de Mena.

Pizarro destacó que a pesar de su condena Mena "gozaba de sus beneficios carcelarios y gozaba de una cárcel como el penal Cordillera".

Mena fue el primer director de la Central Nacional de Informaciones, la sucesora de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la temida policía represora de la dictadura de Pinochet.

Cordillera fue construido en 2004 durante el gobierno del presidente centroizquierdista Ricardo Lagos (2000-2006) por el hacinamiento del primer penal destinado sólo para criminales de lesa humanidad, Punta Peuco, ubicado a 40 kilómetros al norte de Santiago.

La dictadura dejó 40.000 víctimas, de las cuales 3.095 fueron asesinadas por agentes represivos. De ellas, un millar permanecen desaparecidas.

El gobierno dijo el sábado que seguirá adelante con la decisión de cerrar el penal Cordillera para cumplir con el principio de igualdad ante la ley.

En Chile hay más 54.000 presos comunes detenidos en recintos precarios y en graves condiciones de hacinamiento que revelan una superpoblación de 62,5%.