Funcionarios de la Unión Europea criticaron la decisión del gobierno serbio de prohibir una marcha por el orgullo gay que se realiza por tercer año consecutivo ante las amenazas de grupo de derecha.

Stefan Fule, comisionado para la captación de nuevos Estados miembros de la Unión Europea, calificó la medida como una "oportunidad perdida de expresar respeto por los derechos fundamentales" en momentos en que Serbia trata de iniciar conversaciones para solicitar afiliarse en el bloque regional.

El enviado de la UE para Serbia, Jelko Kacin, señaló que se trataba de una "mala decisión en el momento inadecuado".

Las autoridades de Serbia han expresado que el evento del sábado podría conllevar a una nueva situación de violencia tal como ocurrió el 2010, cuando una celebración sobre el orgullo gay deterioró en enfrentamientos de todo un día entre la policía y grupos extremistas.

El viceprimer ministro serbio, Aleksandar Vucic, afirmó que la prohibición era "en el interés de los ciudadanos" e insistió en que esos "vándalos no han vencido al Estado".