Dos ataques separados cerca de la capital de Irak mataron el sábado al menos a seis personas, informaron funcionarios iraquíes.

Un oficial de la policía dijo que insurgentes plantaron bombas alrededor de cuatro viviendas pertenecientes a policías y funcionarios públicos el sábado por la mañana en el pueblo de Tarmiyá, aproximadamente a 50 kilómetros (30 millas) al norte de Bagdad, matando a cuatro civiles e hiriendo a 14 más.

Otro policía indicó que dos civiles murieron y otras 15 personas resultaron lesionadas luego que una bomba explotó en un mercado al aire libre en Nahrawan, un suburbio al sureste de Bagdad.

Dos funcionarios médicos confirmaron las cifras de muertos y heridos. Todos los funcionarios hablaron a condición de mantener el anonimato dado que no están autorizados a dar información.

Más de 4.500 personas han muerto en actos violentos desde abril en un incremento de ataques de insurgentes que buscan socavar la confianza en el gobierno.