Republicanos no se apresuran a defender a fiscal de Texas

El nuevo procurador general de Texas, Ken Paxton, se preparó el domingo para convertirse en el último funcionario estatal que enfrentará cargos graves. Pero a diferencia del año pasado, cuando Rick Perry sonrió en la fotografía para su ficha policial, los republicanos no se han apresurado para salir en defensa de Paxton.

Un día después de que se supiera que un jurado de instrucción había decidido presentar cargos contra Paxton por fraude agravado de seguros, el gobernador Gregg Abbott, quien fue fiscal general del estado durante 12 años, guardó silencio. Lo mismo hizo el aspirante republicano a la presidencia y senador federal, Ted Cruz, quien fue parco con sus respaldos de campaña en 2014 pero elogió a Paxton, con quien comparte ideales dentro del partido.

Otros líderes republicanos de Texas tampoco comentaron sobre Paxton, de quien se espera se entregue el lunes a las autoridades cerca de su casa en los suburbios de Dallas. El abogado de Paxton, Joe Kendall señaló el sábado por medio de un breve comunicado que se apegarán a las instrucciones de un juez y no comentarán públicamente al respecto.

En un marcado contraste el apoyo que prestaron los conservadores a Perry el año pasado, cuando un jurado de instrucción en Austin, con tendencias liberales, presentó dos imputaciones en contra del ex gobernador a causa de un veto en 2013. Un juez desechó uno de los cargos a inicios de mes, dejando únicamente un cargo de abuso de poder.

Los casos en contra de Paxton y Perry son distintos, incluyendo el hecho de que Paxton fue investigado por los Rangers de Texas.

"Los Rangers de Texas no tienen motivos políticos a la hora de investigar los crímenes que investigan", dijo David Owens, un ex procurador de Texas que ahora ejerce como abogado defensor. "SI los Rangers de Texas están involucrados con el caso, entonces es serio".

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Paul J. Weber está en Twitter como: www.twitter.com/pauljweber