Rusia se opone a tribunal internacional para el vuelo MH17

Rusia vetó el miércoles una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que establecería un tribunal penal internacional para juzgar a quienes resultaran responsables del derribo del avión de Malaysia Airlines sobre Ucrania hace un año.

Los ministros del exterior de Holanda, Australia y Ucrania asistieron a la reunión sobre el derribo de la aeronave, en donde murieron las 298 personas a bordo del Vuelo MH17. Dichas naciones son parte de los cinco países que investigan el incidente, junto con Malasia y Bélgica.

Ucrania y Occidente sospechan que el avión, que viajaba de Ámsterdam a Kuala Lumpur, fue impactado por un misil tierra-aire disparado por soldados rusos o separatistas pro rusos el 17 de julio de 2014. Rusia refuta las acusaciones, y la prensa estatal rusa alega que el avión fue derribado por un misil o una aeronave de combate de Ucrania.

"Rusia ha sido cruel e indiferente ante la indignación pública de las naciones afectadas", dijo la embajadora de Estados Unidos, Samantha Power, y agregó que Estados Unidos fue uno de los 18 países que perdió ciudadanos en dicho incidente.

Tres países se abstuvieron de votar: China, Angola y Venezuela, cuyo embajador señaló que el sufrimiento de las víctimas no debería ser utilizado con fines políticos.

La votación del miércoles se dio tras un esfuerzo de último minuto por presionar al presidente ruso, Vladimir Putin, quien ha dicho que instalar un tribunal no tiene sentido mientras la investigación esté en curso.

El embajador de Holanda ante la ONU, Karel van Oosterom, envió un tuit en el que informó que el primer ministro, Mark Rutte, le dijo a Putin que "era preferible tomar una decisión sobre el tribunal antes de que los hechos y los cargos se hayan establecido con el fin de evitar politizar el proceso del juicio".

Pero el Kremlin difundió declaraciones de Putin, quien dijo que un tribunal sería "inoportuno" debido a que Rusia aún tiene "muchas preguntas" sobre la investigación, a la cual ha tenido muy poco acceso.

Rusia ofreció su propia propuesta en la que exigía justicia para los responsables del derribo sin tener que ir a un tribunal. El embajador de Rusia, Vitaly Churkin, dijo al consejo tras la votación que un tribunal de ese tipo corría riesgo de no ser imparcial y estar sujeto a la "propaganda" mediática, además de señalar que tribunales anteriores, como el del genocidio en Ruanda y la violencia en la antigua Yugoslavia, fueron "costosos".