De alquileres a cortes de cabello, los precios suben en EEUU

Los alquileres de apartamentos están en alza. También los precios en restaurantes, peluquerías, gimnasios y tazas de café.

Para los consumidores estadounidenses, que se han acostumbrado a precios inmutables e incluso a la baja en los últimos años, una imagen poco familiar ha comenzado a emerger en varios aspectos de la economía: la inflación está subiendo.

Los incrementos de precios siguen siendo leves. Y en muchos casos se ven contrarrestados por descensos en los precios de otros artículos, que mantienen la inflación general históricamente baja.

Aun así, las alzas para varios productos son las mayores desde el fin de la Gran Recesión hace seis años. Son en realidad reflejo de una economía más saludable: Muchos negocios se sienten por fin con la suficiente confianza como para pasar parte del aumento en sus costos a sus consumidores sin temor a perderlos. Las empresas han añadido casi 5,6 millones de empleos en los últimos dos años, lo que permite a la gente absorber precios más altos.

Los indicios de una inflación emergente son una razón clave por la que la Reserva Federal, que se reúne esta semana, muy probablemente aumente las tasas de interés más tarde este año. Las tasas se han mantenido en mínimos récord. La inflación se ha mantenido por debajo del 2% que busca la Fed, pero parece encaminarse a ese nivel en los próximos meses.

En junio, el precio de los cortes de cabello subió 1,6%, su mayor alza mensual en los 62 años en los que el gobierno han registrado datos del sector. En el último año han subido 2,8%, la mayor ganancia anual desde el 2008.

Los precios del café subieron 6,1% en enero comparados con 12 meses antes, el mayor incremento en seis años. Starbucks ha respondido aumentando el precio de la taza de café entre 5 y 20 centavos.

Y los precios de la carne de res han subido casi 11% en el último año, lo que ha llevado a la cadena Chipotle a elevar los precios del bistec y la carne a la parrilla por un promedio de 30 centavos por plato, dijo la compañía.

El mayor motor de la inflación este año han sido los alquileres residenciales. Los precios subieron 3,5% en junio respecto al año previo, quino mes consecutivo con una ganancia anual de esa magnitud.

En general, los consumidores no han sentido aumentos significativos en sus compras diarias. La inflación, medida por el índice de precios al consumidor, apenas ha subido en los últimos 12 meses, mayormente porque los bajos precios de la gasolina han mantenido bajo el índice.

Pero los precios están subiendo. Si se excluyen los combustibles y los alimentos, que tienen a fluctuar, la inflación subyacente ha subido 2,3% a una tasa anual de 2,3% en los últimos tres meses. En abril, el ritmo anual fue de 2,6%, muy por encima del objetivo de la Fed.

Los economistas esperan que los incrementos de precios continúen, en parte porque se producen sobre todo en servicios, donde los precios tienen a ser comparativamente estables.

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Los periodistas de la AP Candice Choi, Anne D'Innocenzio y Jonathan Fahey contribuyeron desde Nueva York.