Estados Unidos e Irán dieron el viernes un paso histórico para poner fin a más de tres decenios de alejamiento cuando el presidente Barack Obama y el líder iraní Hasán Ruhani hablaron por teléfono y acordaron trabajar para aclarar las sospechas internacionales de que Teherán trata de desarrollar un arma nuclear.

La conversación de 15 minutos puso fin a una semana de cambios sísmicos en la relación entre ambos países al margen de la participación de Ruhani en la Asamblea General de la ONU. La noche antes que los dos mandatarios hablaran, diplomáticos estadounidenses y europeos alabaron "un cambio significativo" en la actitud y el tono de Irán en las primeras conversaciones sobre el tema nuclear desde abril.

Ruhani y Obama conversaron mientras el presidente iraní se dirigía en automóvil al aeropuerto para regresar a Teherán. Obama estaba en su despacho en la Oficina Oval en la Casa Blanca. Los asistentes de Ruhani tomaron la iniciativa para coordinar la llamada y la Casa Blanca la aceptó.

La Casa Blanca informó que Obama le dijo a Ruhani que desea que se concrete la liberación de dos estadounidenses detenidos en Irán: el ex infante de Marina Amir Hekmati y el pastor cristiano Said Abedini, así como el agente retirado del FBI Robert Levinson, quien desapareció en Irán en 2007.

Obama se presentó en la sala de prensa de la Casa Blanca para anunciar la conversación menos de una hora después. La Casa Blanca informó que no sabe qué hizo que Ruhani llamara, pero que considera que una alentadora reunión entre el secretario de Estado John Kerry y el canciller iraní Javad Zarif fue un factor crucial.

"Aunque seguramente habrá obstáculos importantes para el progreso, y de ninguna manera el éxito está garantizado, creo que podemos lograr una solución integral", dijo el mandatario estadounidense.

Añadió que él y Ruhani han instruido a sus asesores que trabajen con ahínco para forjar un acuerdo y que Estados Unidos coordinará estrechamente con sus aliados, entre ellos Israel, que considera una potencial capacidad nuclear de Irán como una amenaza existencial.

El hecho que haya pasado tiempo desde que un presidente de Estados Unidos haya hablado con un líder iraní refleja "la gran desconfianza que hay entre nuestros dos países", dijo Obama. Pero añadió que también simboliza la oportunidad de avanzar.

"Sí creo que existen las bases para una solución", dijo el mandatario.

La conversación ocurrió pocas horas después que Ruhani calificara a Estados Unidos como "una gran nación".

"Quiero que ocurra, que este viaje sea el primer paso, el comienzo de unas relaciones mejores y más constructivas para las relaciones con el resto del mundo y para las relaciones entre las dos grandes naciones de Irán y de Estados Unidos de América", dijo Ruhani en una conferencia de prensa en un hotel de Nueva York.

Ruhani ha prometido tratar de reducir las tensiones sobre su programa nuclear y funcionarios de la ONU han dicho que han detectado señales alentadoras en Teherán.

Funcionarios iraníes y norteamericanos Estados Unidos tienen programado reunirse nuevamente el 28 de octubre para dialogar más sobre el tema.

Gary Sick, experto en asuntos iraníes en la Universidad de Columbia, describió de "impresionante" lo sucedido, agregando que semanas de un lento acercamiento llevaron a la conversación del viernes.

"Esto es parte de un patrón que llevado a este gran avance", dijo Sick. "Lo que ha sucedido es que el hielo que ha cubierto las relaciones entre Irán y Estados Unidos durante los últimos 30 años ha comenzado a derretirse. Y cuando el hielo comienza a derretirse, se funde más rápido de lo que uno piensa".

En una señal de la modernización en Irán, la noticia se dio a conocer en Twitter un par de minutos antes que Obama hablara, en una cuenta que según personas allegadas a Ruhani es de un ex asistente de campaña del líder iraní que permanece en contacto estrecho con el círculo íntimo del presidente. La Casa Blanca dijo que los tuits eran una descripción fiel de la llamada.

Sin embargo, no está claro si las fuerzas ortodoxas iraníes, como la Guardia Revolucionaria, tratarán de obstaculizar un trato. La Guardia advirtió recientemente a Ruhani que no avanzara tan rápido en su acercamiento con Occidente. Pero incluso así, la agencia oficial de noticias de Irán informó que Obama y Ruhani "subrayaron la necesidad de voluntad política para lograr una solución expedita del enfrentamiento con Occidente sobre el programa nuclear de Irán".