El presidente iraní Hasán Ruhani llamó a Estados Unidos el viernes "una gran nación", en un marcado contraste con sus predecesores, y expresó esperanzas de que por fin los dos gobiernos consigan dejar de escalar las tensiones.

Concluyendo su primera visita a Estados Unidos como nuevo presidente de Irán, Ruhani dijo que el presidente Barack Obama fijó un nuevo tono en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, que le suscitó optimismo sobre la posibilidad de reducir las tensiones bilaterales.

Dijo que considera que el primer paso para un encuentro entre los dos jefes de estado fue tomado el jueves en una reunión sobre el programa nuclear de Irán, en la que los titulares de relaciones exteriores de ambos países hablaron por primera vez en seis años. La Casa Blanca dijo el viernes por la tarde que Ruhani y Obama hablaron por teléfono.

"Quiero que este viaje sea un primer paso, y un comienzo para relaciones mejores y más constructivas con los países del mundo, así como un primer paso para mejores relaciones entre las dos grandes naciones de Irán y Estados Unidos", dijo Ruhani en una conferencia de prensa en un hotel cerca de la sede de la ONU.

Irán y Estados Unidos han estado inmersos en tensiones e intensos duelos verbales durante años.

Durante la revolución islámica iraní de 1979, el ayatola Ruholá Jomeini regresó del exilio, asumió el poder y declaró a Estados Unidos, entonces partidario del derrocado Sha, el "Gran Satán". Eso fijó el tono para los funcionarios iraníes de ahí en adelante. Estados Unidos fue igualmente crítico, culminando con el presidente George W. Bush, quien su discurso del Estado de la Unión de 2002 incluyó a Irán parte del "eje del mal", junto con Corea del Norte e Irak.

Ruhani, mirando al futuro de las relaciones entre los dos países, expresó esperanzas de que "las opiniones de nuestros pueblos, nuestra comprensión mutua, crezcan, y que al nivel de los dos gobiernos podamos, al menos, evitar más escaladas de las tensiones y entonces reducir tensiones como paso siguiente y preparar el camino para el logro de intereses mutuos".

El presidente iraní se mostró optimista sobre su visita de cuatro días a Nueva York para asistir a la sesión ministerial de la Asamblea General de la ONU, recitando la larga lista de líderes con quienes habló y diciendo: "Pienso que nuestro éxito fue mayor que nuestras expectativas, especialmente con los países europeos ... y pienso que se ha despejado la vía para expandir las relaciones en varios centros, economías claves en el mundo".

Aclaró que no se reunió con Obama en los márgenes de la Asamblea General de la ONU porque "ambas partes sabían que había demasiado poco tiempo para planificar un encuentro entre dos presidentes" y deseaban "que la conclusión fuera sólida".

Expertos en el tema de Irán coinciden en que es probable que Ruhani tenga poco tiempo -- quizás menos de un año -- para llegar a un acuerdo sobre el tema nuclear antes de que el líder supremo iraní Ayatolá Alí Jamenei decida que no vale el esfuerzo.

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Los periodistas de la Associated Press Lara Jakes y Matthew Lee en la ONU y George Jahn en Viena contribuyeron a este despacho.