Presuntos pandilleros queman dos autobuses en El Salvador

Presuntos pandilleros incendiaron el domingo dos autobuses del transporte público en distintos lugares en la periferia nordeste de la capital, sin dejar víctimas. El ataque se produjo muy temprano, cuando las unidades salían para iniciar el servicio y no llevaban pasajeros. Los conductores resultaron ilesos.

Según las primeras versiones de la policía, los delincuentes se transportaban en motocicletas para interceptar casi simultáneamente las unidades del transporte colectivo en diferentes lugares del populoso municipio de Ciudad Delgado, rociarles gasolina e incendiarlas.

Se presume que el motivo de los ataques es porque los empresarios se han negado a pagar la extorsión a las pandillas.

En otro hecho de violencia, delincuentes no identificados detonaron la noche del sábado una granada M 67 en el estacionamiento de un hotel ubicado en la Zona Rosa de la capital, sin que reporten víctimas, pero sí pequeños daños materiales en los locales de cuatro negocios ubicados en esa zona.

El fiscal general, Luis Martínez, se presentó al lugar del ataque, al que calificó como "un acto terrorista" y anunció una investigación exhaustiva.

Los investigadores pidieron al hotel los videos de seguridad para el ver el tránsito de vehículos y personas en la zona y así poder identificar a los delincuentes.

"Sabemos la forma en que operan. Se transportaban en motocicleta los que lanzaron el artefacto que hizo explosión", declaró el fiscal a los periodistas.

Recientemente, con base en un presunto informe de inteligencia de la policía, la prensa local publicó que al menos 22 pandilleros de la Mara Salvatrucha se preparaban para ejecutar ataques con explosivos y armas de grueso calibre, pero el gobierno salvadoreño le restó credibilidad al documento.

Una de las publicaciones reveló el nombre de los líderes pandilleros que habrían ordenado los ataques y dio detalles de los vehículos y armamentos que se usarían.

Agregó que además los pandilleros realizarían ataques armados a restaurantes de la Zona Rosa, ubicados en la exclusiva colonia San Benito, con el propósito de distraer a las autoridades mientras atacaban la casa presidencial.

Al trascender la información, la fiscalía informó que realizaría una investigación de oficio.

El gobierno salvadoreño dijo que no le daba relevancia al supuesto plan terrorista, pero se anunció que el Organismo de Inteligencia del Estado ya estaba investigado.

Según las autoridades, las pandillas que tienen presencia en barrios y colonias populosas, están involucradas en la mayoría de crímenes que se cometen en el país.