China retiene a un activista conocido por bruscas tácticas

Wu Gan es un robusto ex soldado, calvo y con barba. Se presenta como el Carnicero Ultra Vulgar y posa para fotos que difunde en internet, con cuchillos en ambas manos con los que dice "sacrificará a los cerdos" en referencia a funcionarios que han obrado mal.

Desde 2009 adopta una combativa estrategia para instar a policías, funcionarios locales y tribunales a que aborden supuestas injusticias en China. Ha viajado a comunidades remotas para abochornar a las autoridades locales y presionarlas para que hagan lo correcto.

Ha celebrado protestas que implicaban colocar un maniquí desnudo con el rostro de una funcionaria o amenazar con celebrar un funeral para un destacado juez. Cuando las autoridades detuvieron a otro activista en un hotel, Wu difundió una invitación abierta para que personas que pensaran igual visitaran al detenido, lo que llevó a su liberación ante el temor de las autoridades de enfrentarse a una multitud.

"No quiero que las políticas las dicten violentos que harán daño a la nación. Así que salimos para ayudar a la gente, con la sencilla esperanza de que nuestras acciones hagan de este país un lugar mejor para vivir", dijo en un video de 2012 que grabó para sus partidarios en caso de que desapareciera o fuera arrestado.

Ese día ha llegado. Wu fue formalmente arrestado este mes, dentro de una reciente campaña contra una alianza informal de más de 200 "abogados defensores de derechos" y los activistas asociados con ellos. Wu está entre las docenas de personas que siguen detenidas y podrían afrontar un juicio en algún momento.

Se trata del último grupo perseguido por el gobierno bajo el mando del presidente Xi Jinping, que desmantela uno o uno cualquier grupo que pueda ganar suficiente influencia para amenazar el control del Partido Comunista. El partido también lanzó operaciones desde 2013 para silenciar a blogueros influyentes y encerrar a miembros del movimiento Nuevos Ciudadanos, que había pedido abiertamente que se exigieran más responsabilidades al gobierno por sus acciones.

Las autoridades han acusado a los abogados de sabotear el sistema legal del país, lo que incluiría organizar manifestaciones ilegales ante los tribunales donde se instruían casos en los que trabajaban. Abogados y activistas alegan que en ocasiones hace falta acción ciudadana para conseguir algo de justicia en los tribunales, que en gran parte controla el partido.

Wu es quizá el más destacado de los activistas no abogados afectados por la última redada. Se le conoce por su capacidad para convertir los sentimientos expresados en internet en activismo en la calle. Oficialmente era empleado de una firma legal de Beijing, pero no está claro si se le pagaba.

Los activistas como Wu y los abogados detenidos trabajaban en casos concretos en lugar de desafiar al Partido Comunista a nivel nacional, lo que los convierte en una molestia más para los gobiernos locales que para Beijing. Pero al parecer, su capacidad de organizarse y reunir a gente en la calle puso nerviosas a las autoridades.

"Si sus actos no les inspiraban temor, ¿por qué los arrestan?", comentó, Zhu Chengzhi, el activista que estuvo bajo arresto domiciliario en un hotel hasta que la campaña de Wu terminó con su liberación.

"Presionó tanto al gobierno local que me liberaron bajo libertad condicional", comentó en una entrevista. De lo contrario, aseguró, "seguiría comiendo las raciones de la cárcel".

A diferencia de los intelectuales progresistas bien educados del país, Wu procede de un entorno humilde y rural en Fujian, en el sureste del país. No recibió más que nueve años de escolarización, se unió al ejército y trabajó como guarda de seguridad de aeropuerto hasta ser licenciado.

Saltó a la fama en 2009, cuando viajó a la provincia de Hubei para reunirse con una joven que apuñaló de muerte a un miembro del gobierno que según la policía había intentado entablar relaciones sexuales. El publicitado caso provocó acaloradas discusiones en internet, pero Wu fue el primero en alejarse del teclado y hacer algo al reunirse con Deng Yijiao. Después convenció a la familia de la joven para que contratara abogados y reunió dinero para ella.

Después de eso, la atención del público no dejó de crecer, dijo la investigadora de Human Rights Watch Maya Wang, que atribuyó a Wu la liberación final de Deng. "Era el líder de ese hilo que conectaba víctimas, abogados de derechos, la comunidad en internet y así sucesivamente".

Los medios estatales han sido críticos con Wu y sus métodos. El estatal People's Daily escribió en mayo que "sus actos de payaso e interpretaciones vulgares nunca han faltado en cualquier asunto de relevancia en todo el país".

"Incluso utilizó métodos ilegales degradantes, y lanzó crueles ataques, pero describía todo eso como (...) arte", afirmó el diario.

Wu fue arrestado el 19 de mayo en la ciudad de Nanchang, en el sureste de China. Había viajado allí después de que a varios abogados defensores se les negara acceso a los archivos del caso de cuatro reos en prisión por un doble asesinato pese a la confesión posterior de otro hombre.

Wu quería presionar al principal jefe del tribunal. En internet, le llamó bribón y dijo que pensaba celebrar un funeral falso por él, con un cortejo fúnebre por la ciudad. Fue arrestado tras enarbolar un cartel que insultaba al magistrado. Después se le trasladó a la provincia de Xiamen, en la provincia de Fujian, donde afronta cargos más amplios de alterar el orden e incitar a derrocar el poder estatal, aunque la fiscalía no ha difundido detalles del caso en su contra.

No fue posible contactar con Wu. Sus abogados, Li Fangpin y Yan Xin, han alegado que sus actos son una forma protegida de libertad de expresión y que las autoridades deberían estar sujetas a un mayor escrutinio del público.