Arrestan a australiano que dice haber sido forzado por EI

Un enfermero australiano que asegura haber sido obligado por combatientes del grupo Estado Islámico a que trabajara como médico en Siria fue arrestado a su regreso al país y enfrenta cargos relacionados con terrorismo por su apoyo a esa organización armada.

Adam Brookman, de 39 años, fue detenido el viernes por la noche en el aeropuerto internacional de Sydney mediante una orden de arresto emitida en el estado de Victoria, por su presunta participación en el conflicto en Siria, dijo el sábado en un comunicado la Policía Federal australiana.

Brookman se convirtió en el primer australiano relacionado con el grupo Estado islámico del que se sabe ha regresado al país desde que los combatientes suníes capturaron en junio del año pasado el oeste de Irak y establecieron un califato, afirmó el experto en terrorismo Greg Barton de la Universidad Monash.

"Es el primer australiano que regresa de territorio controlado por el EI después de vivir y trabajar con el EI", declaró Barton. "La culpabilidad es el meollo del asunto aquí", agregó.

Decenas de australianos que presuntamente lucharon con combatientes en el Oriente Medio han regresado al país, pero ninguno fue acusado por falta de pruebas.

Brookman compareció el sábado mediante enlace de video desde una celda de la policía ante la Corte de Fianzas de Parramata, donde un magistrado accedió a la solicitud del Equipo Conjunto de Antiterrorismo de Melbourne de extraditar al hombre a su localidad natal de Melbourne, en Victoria.

Volverá a comparecer a más tardar el lunes en la mañana, ahora ante una corte en Melbourne, donde enfrenta dos cargos que conllevan cada uno un máximo de 25 años de prisión.

Brookman se entregó el martes a autoridades en Turquía y regresó voluntariamente en avión a Australia con escolta policial.

El hombre convertido al islam es padre de cinco hijos y vive en Melbourne. En mayo, Brookman declaró a la empresa de medios Fairfax Media que viajó a finales del año pasado a Siria para hacer labor humanitaria entre los civiles atrapados por la guerra.

Dijo que era inocente de cualquier delito y que lo obligaron a sumarse a los combatientes del Estado islámico después de que fuera herido en un ataque aéreo y lo trasladaran a un hospital que controlaba el grupo armado en al-Bab, provincia de Alepo.

Como el gobierno considera que la mitad de los combatientes australianos en el extranjero gozan de doble nacionalidad tiene intención de impulsar una legislación para retirarles la ciudadanía a fin de impedir su regreso.

___

El periodista de The Associated Press Rod McGuirk en Canberra, Australia, contribuyó a este despacho