Panam: Mastromarino quiebra 64 años de sequía en maratón

Corriendo por los caminos de tierra de los cerros de un pequeño pueblo al norte de su Argentina natal, acompañado sólo por los cóndores que custodian las alturas precordilleranas, Gabriel Mastromarino planificaba mentalmente el maratón por las calles de Toronto al que había logrado clasificarse con esfuerzo.

Su mente no podía ir más allá, mucho menos al podio de los Juegos Panamericanos.

El argentino ganó la medalla de bronce en la carrera de 40 kilómetros, con la cual quebró una racha de 64 años sin logros en esta competencia para el atletismo argentino en una justa continental.

"Conseguir una medalla para Argentina en un Juego Panamericano es muy difícil. Aspiramos a clasificar y después ver qué pasa. Yo venía a eso, yo estaba contento ya con la clasificación. Esto significa mucho para el país", dijo Mastromarino a The Associated Press.

Mastromarino, de 32 años, cruzó la meta con un tiempo de 2:17:45, 41 segundos detrás del ganador Richer Pérez, el cubano que le arrebató el oro en el sprint final al peruano Raúl Pacheco.

"No veía a los de adelante. Faltando tres kilómetros noté que sin hacer mucho esfuerzo acorté distancias a los punteros y dije 'a todo y nada''', detalló. Y con el último aliento logró la medalla de bronce, que primero le dedicó al pequeño poblado de Cachi, en la provincia de Salta, ubicado entre cerros de la pre-cordillera de Los Andes. Allí los atletas argentinos realizaron la preparación para los Panamericanos.

"Cachi es el paraíso para los corredores. Es un lugar hermoso. Tenemos una pista de 400 metros, a 2.300 metros sobre nivel del mar. Tenemos muchos caminos para entrenar todos los trotes", describió.

En ese paraíso, según él, "pensábamos en la carrera. En todos los trotes, cómo iba a ser, cómo se iba a definir. Mi cabeza siempre corre así".

"Antes de viajar, el plan era buscar la clasificación a Río. Cuando llegamos (a Toronto) nos encontramos con un circuito que no esperábamos, muy duro", indicó Mastromarino, quien había competido en los 3.000 metros con obstáculos en Guadalajara 2011 y luego optó por dedicarse al maratón.

"Cuando vimos las condiciones, coincidimos con mi entrenador en que había que terminar la carrera", admitió.

En atletismo, que no es su fuerte, Argentina logró además de la medalla en maratón, plata con Germán Chiaraviglio en salto con pértiga, y bronce con Germán Lauro, en lanzamiento de disco.

"Estos logros respaldan lo que estamos haciendo", comentó Andrés Chiaradía, jefe del equipo de atletismo argentino. "Tal vez nos faltó más competencia antes de venir, pero nuestro primer objetivo fue mejorar las marcas y lo hemos conseguido".

Tras dejar Toronto, los argentinos comenzarán de inmediato la preparación para el mundial de Beijing.

Mastromarino quiere volver pronto a Cachi, no sólo para agradecer y comerse una cazuela de cabrito, típica comida del lugar. Entre sus cerros y el vuelo de cóndores, quiere empezar a correr rumbo a Río 2016.