Militares ayudarán a repeler ataques de pumas en Bolivia

Diez cuadrillas del ejército boliviano rastrillarán las zonas de pastoreo y harán disparos de fusil al aire para ahuyentar a los pumas que están atacando al ganado en la meseta andina del altiplano sur, informaron las autoridades.

Por su vulnerabilidad, la caza del puma andino está prohibida y aumentó su población. Es el felino más grande de la estepa altoandina de Bolivia, Perú, Chile y Argentina. Mide hasta un metro y medio desde la cabeza a la cola y pesa unos 62 kilos.

Ganaderos de llamas y alpacas han pedido ayuda al ejército para ahuyentar a los felinos hacia las serranías. No podrán matarlos al ser una especie protegida, según una disposición que acaba de aprobar la Gobernación de Oruro a 180 kilómetros al suroeste de La Paz.

Autoridades y ganaderos indígenas coordinan para el inicio de tareas en los siguientes días.

"Hay una sobrepoblación de pumas. Están abandonando los cerros para atacar al ganado en la pampa. En una noche matan entre cuatro y seis llamas o alpacas en los corrales, solo para comerse el pecho y otras partes, el resto lo dejan", dijo por teléfono a The Associated Press David Colque Calle, exalcalde del poblado de Turco.

Los ataques más frecuentes en el último tiempo afectan a los ganaderos de Turco y otras poblaciones aledañas cerca de la frontera con Chile donde pastan unas 300.000 llamas y alpacas.

La subsistencia de estos indígenas, que están entre los más pobres, depende del comercio de carne de llama y el aprovechamiento de la lana.

El bajo nivel de colesterol y su alto contenido proteínico dispararon el consumo de carne deshidratada de llama, que los lugareños llaman charque.

"A pesar de su tamaño, la llama es fácil presa del puma porque es muy mansa", dijo Colque.

"Nuestros padres cazaban y así controlaban la población pero ahora yo veo huellas de pumas hasta en las praderas donde antes no se aventuraban", dijo Colque quien es dueño de unas 300 cabezas en su mayoría llamas.

Perú y Bolivia son los mayores productores de camélidos (llama, alpaca, vicuña). Casi 2,5 millones de cabezas hay en Bolivia, según informe del gobierno.