Decenas de muertos durante protestas en Sudán

Fuerzas de seguridad sudanesas dispararon balas y gas lacrimógeno contra manifestantes el viernes, cuando miles de personas salieron a las calles pese a una violenta represión que grupos de derechos humanos dicen ha causado decenas de muertes esta semana.

El régimen del presidente Omar al-Bashir está tratando de frenar la furia pública por el alza en los precios de los combustibles para impedir que se convierta en otra Primavera Árabe contra su gobierno de 24 años.

Las marchas en uno de los países más pobres del mundo -- casi 50% de la población por debajo de la línea de la pobreza -- se han convertido en el mayor reto interno enfrentado por al-Bashir, que hasta ahora ha escapado de las revueltas anti autoritarismo vividas en el mundo árabe en los últimos dos años.

Aunque mantiene un firme control sobre el régimen, al-Bashir se ha visto cada vez más atribulado. La economía ha estado empeorando, especialmente luego que Sudán del Sur se separó y se convirtió en un estado independiente en el 2011, llevándose el mayor territorio petrolero del país. Grupos secesionistas armados operan en varias partes del territorio. Y el propio al-Bashir, que llegó al poder como jefe de un régimen militar islamista tras un golpe de estado en 1989, es buscado por la Corte Penal Internacional en la Haya por crímenes de guerra en la región occidental de Darfur.

Las protestas estallaron el domingo en el pueblo de Wad Madani, al sur de la capital sudanesa, y se extendieron a Jartum y otras siete ciudades en el este del país, luego que al-Bashir anunciara el domingo por la noche nuevas medidas de austeridad, incluyendo la derogación de subvenciones, lo que aumentó al doble casi de forma instantánea el precio de los combustibles.

Manifestantes furiosos incendiaron estaciones de policía, gasolineras y edificios del gobierno, y estudiantes marcharon coreando lemas en los que demandaron la salida de al-Bashir.

Al-Bashir hasta ahora ha mostrado una impresionante capacidad de resistencia, respaldado por una vasta maquinaria de seguridad y una red de intereses basados en la ideología islamista, lazos económicos y políticas tribales que le han permitido aplastar esfuerzos previos para generar una oposición masiva.

Activistas reconocen que carecen de un liderazgo unificado o respaldo de partidos políticos, pero expresan esperanzas de que la naturaleza espontánea de las protestas actuales significa que ellos están ganando impulso.

Manifestantes salieron de mezquitas y marcharon por varias partes de Jartum y en Wad Madani tras los servicios religiosos semanales. Fuerzas de seguridad dispararon contra marchas en dos calles de la capital, dijeron testigos, que hablaron a condición de anonimato. Al menos un manifestante murió, dijo un médico.

Amnistía Internacional y el Centro Africano de Estudios de Justicia y Paz dijeron que la represión policial esta semana ha matado al menos a 50 personas, y acusaron al gobierno de "disparar a matar" contra los manifestantes.

Activistas juveniles y médicos en Jartum le dijeron a The Associated Press que al menos 100 personas habían muerto desde el lunes. La policía sudanesa, en una declaración publicada por la agencia noticiosa oficial SUNA, dijo que la cifra de muertos era 29.

___

El periodista de The Associated Press Geir Moulson contribuyó a este despacho desde Berlín.