La operadora de la planta nuclear averiada pidió el viernes a las autoridades japonesas que se realicen las inspecciones correspondientes a fin de poder reiniciar dos reactores nucleares, pese a denuncias de que manejó equivocadamente la reciente crisis en la planta Fukushima.

Todos los 50 reactores nucleares japoneses han suspendido actividades mientras las autoridades evalúan la posibilidad de reanudarles bajo normas modificadas desde la debacle de marzo del 2011, cuando un sismo y un tsunami causaron el colapso de la planta Fukushima Dai-Ichi.

Para poder reanudar actividades en una planta nuclear se necesita la aprobación de la Autoridad de Regulación Nuclear y de los gobiernos locales.

Tokyo Electric Power Co. solicitó reanudar actividades en dos reactores en la planta Kashiwazaki-Kariwa, en la prefectura Niigata sobre la costa del Mar de Japón.

Son ahora 14 los reactores que podrían ser evaluados para reanudar su funcionamiento.

Ubicada a 200 kilómetros (125 millas) al noroeste de Tokio, la planta es la instalación atómica más grande del mundo y sus siete reactores suman una producción total de 8,2 millones de kilovatios. La empresa eléctrica japonesa desea poner en funcionamiento los reactores número seis y siete, los más nuevos en el lugar.

La planta sufrió una enorme cantidad de filtraciones y pérdidas debido a potente terremoto el 16 de julio del 2007, pero fue reparada y probada después.

Las empresas eléctricas japonesas ansían poner nuevamente en funcionamiento por lo menos algunos de los reactores nucleares de Japón, a fin de poder compensar por los costos de mantenimiento de las plantas nucleares, y por las importaciones adicionales de gas y combustible que se ven obligadas a realizar

La solicitud surge justo cuando una comisión parlamentaria está interpelando al presidente de la empresa eléctrica japonesa, Naomi Hirose, sobre la manera en que su entidad manejó la crisis en Fukushima.

Legisladores opositores increparon a Hirose sobre la decisión de postergar medidas que hubieran evitado la filtración de agua radiactiva a las aguas subterráneas y al mar.

"Usted sabía de este problema del agua radiactiva hace más de dos años", dijo Masato Imai, del Partido Democrático, que estaba en el poder en el momento del accidente, a Hirose.

"Pareciera que su nivel de vigilancia era demasiado deficiente", comentó. "¿Por qué no tomó medidas entonces?"

Hirose se disculpó repetidamente por los errores cometidos, pero dijo que las montañas de escombros y otros desechos en la planta, producto del tsunami y las subsiguientes explosiones, sumadas al alto nivel de radiación, impidieron la realización de algunos trabajos. Las preocupaciones sobre los costos y los problemas técnicos han retardado las labores para estabilizar la planta, añadió.