Funcionario: Fuerzas kenianas causaron derrumbe

Las fuerzas armadas de Kenia causaron el desplome de tres pisos del centro comercial Westgate de Nairobi durante el mortal ataque terrorista, dijo el viernes un funcionario del gobierno, al tiempo que las autoridades llamaron a mantener la paciencia con el ritmo de una investigación, que todavía no ha respondido preguntas clave.

Siete días después que al menos 67 personas murieron en el ataque contra el lujoso centro comercial, aún no hay información clara sobre la suerte de decenas de desaparecidos ni detalles de cómo los terroristas lo ejecutaron.

El recuento del desplome del techo plantea la posibilidad de que las fuerzas armadas hayan causado la muerte de rehenes en su intento de rescate. Se teme que un número indeterminado de personas están sepultadas entre los escombros.

El funcionario dijo que se realizarán autopsias para determinar la causa de las muertes. El funcionario de alto rango habló con The Associated Press a condición de no ser identificado porque no estaba autorizado a revelar información delicada.

El funcionario confirmó además que las fuerzas kenianas dispararon granadas autopropulsados dentro del centro comercial, pero no confirmó la causa del colapso.

El recuento del funcionario respalda al menos parcialmente la información facilitada el miércoles a la AP por otro funcionario, según la cual los soldados fueron responsables del colapso, que creó un enorme agujero en el techo del centro comercial. Ese funcionario indicó que la explosión de granadas autopropulsadas ocasionó el desplome.

Cuatro potentes explosiones sacudieron el lunes el centro comercial, seguidas por una espesa columna de humo negro, casi con seguridad el momento en que se desplomaron los tres pisos. Un soldado que regresaba del centro el martes con un lanzagranadas le dijo a un reportero de la AP que él había disparado adentro. El soldado habló a condición de no ser identificado porque tenía órdenes de no hablar con la prensa.

El gobierno no ha explicado públicamente el colapso de los pisos. Con anterioridad, un funcionario sugirió que fue causado por el incendio de varios colchones dentro de la tienda por departamentos Nakumatt.

El portavoz presidencial Manoah Esipisu dijo que ingenieros estructurales están examinando el desplome. Agentes del FBI, junto con investigadores de Gran Bretaña, Canadá y Alemania, participan en la pesquisa. No se esperan resultados antes de la semana próxima.

La policía está tratando de determinar si los atacantes guardaron municiones y armas en el centro comercial horas o incluso días antes del ataque, al tiempo que los investigadores están rastreando a quién pertenece un automóvil que se piensa fue usado por los atacantes.

La agrupación extremista islamista somalí al-Shabab dijo que lanzó el ataque del sábado para castigar a Kenia por su envío de soldados a Somalia para combatir a las milicias musulmanas que durante años habían controlado grandes porciones del país antes de ser desalojadas de la capital, Mogadiscio.

El embajador estadounidense Robert F. Godec dijo que Estados Unidos está preocupado por la posibilidad de más ataques de al-Shabab.

"Obviamente ellos representan una amenaza, y es crítico, pienso, que entendamos a al-Shabab, entender lo que los terroristas de esa organización están planeando, cómo realizan sus ataques y tratar de poner fin a la amenaza que representan", dijo Godec en una entrevista con la AP. "Así que vamos a trabajar muy arduamente con Kenia, y otros países, para lograrlo".

En medio de la posibilidad de que algunos de los atacantes hayan escapado durante la evacuación de civiles, las autoridades han aumentado la vigilancia en cruces fronterizos y en el aeropuerto de Nairobi, dijo el alto funcionario gubernamental.

Ocho sospechosos del ataque están arrestados, dijo el ministro del Interior Joseph Ole Lenku. Otros tres que fueron detenidos quedaron en libertad.

El gobierno dice que al menos 61 civiles y seis miembros de las fuerzas de seguridad murieron, además de al menos cinco atacantes.

___

El redactor de la AP Ben Curtis contribuyó con este despacho desde Nairobi.