España anuncia presupuestos para "recuperación"

El gobierno español mejoró el viernes sus previsiones de crecimiento y empleo para lo que resta de este año y para 2014 y en la línea optimista de los últimos meses anunció que los nuevos presupuestos del Estado serán los de la recuperación económica.

Pero al mismo tiempo aprobó nuevas medidas de ajuste, como la congelación por cuarto año consecutivo del salario de los funcionarios y una nueva reforma para contener el gasto de las pensiones.

El nuevo cuadro macroeconómico del gobierno, que corrige el estimado en abril, rebajó de 27,1% a 26,6% la previsión de la tasa de desempleo para este año. Mientras que para 2014 proyectó una desocupación de 25,9% frente al 26,7% estimado anteriormente.

Lo anterior supone que por primera vez desde el comienzo de la crisis en 2008, España prevé crear y no eliminar empleo. Actualmente, el desempleo golpea al 26,3% de los españoles.

Además, tal y como anunció el presidente Mariano Rajoy el martes, España consolidó el mensaje de salida de la recesión y vaticinó que la economía crecerá 0,7% del PIB en 2014, después de casi un lustro de profunda contracción.

"El año 2014 marca un punto de inflexión importante", dijo el ministro de Economía, Luis de Guindos, al término del Consejo de Ministros. "Va a ser el primer año desde el inicio de la crisis que va a haber creación neta de empleo".

Con este nuevo escenario, el gobierno presentó el borrador de presupuestos para 2014, que se debatirá en el Parlamento hasta su aprobación definitiva en diciembre.

"Es el presupuesto de la recuperación económica, que va a permitir abrir la puerta de la creación de empleo en este país", afirmó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

En ese sentido, Montoro anunció incrementos de gasto por primera vez en varios años en partidas como investigación, cultura, vivienda y becas.

No obstante, recordó que el país debe seguir reduciendo su abultado déficit público. El objetivo de 2014 comprometido con Bruselas es el 6,5%, por lo que el gobierno acordó medidas de austeridad como la congelación salarial de los casi 3 millones de funcionarios del país.

Además, y al margen de los presupuestos, el gobierno dio luz verde a la reforma del sistema de pensiones, que introduce factores de ahorro para salvaguardar la viabilidad del sistema.

A partir de ahora, las pensiones subirán automáticamente un 0,25% como mínimo y podrían hacerlo más en función de la evolución económica del país. Hasta la fecha, las pensiones se revalorizaban automáticamente con el Indice de Precios al Consumo.

El gobierno calcula un ahorro superior a los 40.000 millones de dólares, pero la oposición considera que los pensionistas perderán poder adquisitivo.