Mineros y policías se enfrentan en Bolivia

Mineros del departamento de Potosí que llevan 16 días de protestas en demanda de mejoras se enfrentaron el miércoles con la policía cerca del ministerio de Gobierno en La Paz, choques que dejaron un herido y 44 personas detenidas.

Por la mañana, dirigentes del Comité Cívico de Potosí se retiraron de una reunión con cuatro ministros en esa cartera de gobierno convocada para dialogar sobre el conflicto. Los dirigentes piden que el presidente Evo Morales firme los compromisos que se alcancen. Los mineros llegaron a La Paz a apoyar al Comité Cívico.

Carlos Romero, ministro de Gobierno, explicó que los manifestantes rompieron ventanales del edificio del ministerio y del viceministerio.

Por su parte, el teniente policial Gary Montes informó a radio Erbol que los inconformes agredieron a la policía con piedras, por lo que fueron detenidos.

Un funcionario administrativo fue herido en la cabeza y trasladado a un hospital, informó el viceministerio de Gobierno en un comunicado.

Cuando los dirigentes dejaron la mesa de diálogo, los mineros que rodearon el ministerio de Gobierno y el viceministerio empezaron a detonar pequeñas cargas de dinamita y la policía disparó bombas de gases lacrimógenos. También se quemaron arbustos de la embajada alemana ubicada frente al ministerio de Gobierno, y los bomberos tuvieron que acudir, informó la sede diplomática a la AP.

Después de los conflictos, el vicepresidente Álvaro Garcia ofreció una rueda de prensa en la que convocó al diálogo y se comprometió a que el presidente firmará los compromisos que se alcancen.

El conflicto en Potosí, a unos 400 kilómetros al sur de La Paz, afecta a la región con bloqueos de las carreteras, y la ciudad está paralizada por un paro contra las autoridades desde hace dos semanas.

"No entiendo por qué el gobierno no atiende a Potosí; en las elecciones no era así. Evo Morales también debe pensar que en Potosí necesitamos que haya trabajo para nuestros hijos, que se invierta en empresas; el mineral en Potosí se está acabando", dijo a la AP el minero Juan Quispe, quien llegó a la capital desde esa ciudad.