Rivera dice adiós al Bronx

Mariano Rivera dijo adiós al Yankee Stadium con abrazos, lágrimas y vítores.

El relevista más aclamado en la historia del béisbol tuvo una emotiva salida del terreno el jueves en su última presentación con el famoso uniforme de locales de los Yanquis, cuando el capitán Derek Jeter y Andy Pettitte acudieron al montículo para retirarlo con dos outs en el noveno inning de una derrota por 4-0 frente a los Rays de Tampa Bay.

"Es hora de irse", pareció que Jeter le dijo al panameño de 43 años.

Tampa Bay ganó su séptimo partido seguido y encabeza la contienda por el comodín de la Liga Americana.

Durante cuatro minutos en que los 48.675 aficionados que llenaron el estadio estallaron en sonoros vítores, Rivera, sobrecogido por la emoción, sollozó mientras colocaba el rostro en el hombro de Pettitte --que también se retira cuando la campaña finalice el domingo_, y luego abrazó a Jeter.

"Fui bombardeado con emociones y sentimientos", dijo Rivera. "De repente me di cuenta de todo. Sabía que era la última vez. Punto".

El ver a los tres peloteros en el montículo fue algo extraordinario en un deporte en el que el manager prácticamente siempre sale al terreno para cambiar a un lanzador. Joe Girardi, el piloto de los Yanquis, verificó con los umpires para asegurarse de que Jeter, que está en la lista de lesionados, pudiera participar.

"Agradecí mucho que ellos salieran", dijo Rivera después del partido.

El relevista, que retiró a cuatro bateadores seguidos, se enjugó los ojos con ambos brazos mientras salía del diamante y arrojó un beso a los aficionados en la primera fila detrás del dugout de los Yanquis. Abrazó a un Girardi lloroso en la caseta, tomó una toalla para enjugarse las lágrimas y volvió a salir, quitándose la gorra para agradecer a la multitud. Mientras tanto, los Rays aplaudían desde su dugout.

Los Yanquis, eliminados de los playoffs, concluyen la temporada con tres partidos en Houston.

Rivera, el jugador de más edad en la actualidad en las Grandes Ligas, registró como local 314 de su récord de 652 salvamentos durante una carrera de 19 años en las Grandes Ligas, y 18 de su récord de 42 salvamentos en postemporada los logró en el viejo y en el nuevo Yankee Stadium.

Rivera ayudó a los Yanquis a obtener cinco títulos de Serie Mundial, de los cuales sacó el último out en cuatro.

Tampa Bay redujo a dos su número mágico sobre Texas para asegurar un boleto comodín de la Liga Americana. Los Rays barrieron esta serie de tres partidos, en la que superaron a los Yanquis 19-3 en la pizarra.

Alex Cobb (11-3) colgó ceros hasta la octava entrada con sólo un hit, en una labor en la que retiró a 15 peloteros seguidos entre las bases por bolas que le dio a Curtis Granderson en el segundo episodio y al dominicano Robinson Canó en el séptimo. Sólo permitió tres hits en poco más de siete innings.

Evan Longoria bateó un sencillo productor en el cuarto capítulo ante el dominicano Iván Nova (9-6) y un sencillo de dos anotaciones frente a Dellin Betances en el octavo.

Por los Rays, el venezolano José Lobatón de 4-0. El cubano Yunel Escobar de 1-0.

Por los Yanquis, los dominicanos Eduardo Núñez de 4-1, Robinson Canó de 3-0, Alfonso Soriano de 3-0 y Zoilo Almonte de 3-0.