Panam: Plata para Chile; bronce para Venezuela en 800 libre

La veterana chilena Kristel Kobrich y la venezolana Andreína Pinto aprendieron de errores, cambiaron a tiempo y se despiden de Toronto con una sonrisa en el rostro.

Tras algún tropiezo en pruebas anteriores que no auguraban una buena competencia, Kobrich y Pinto ganaron la medalla de plata y bronce, respectivamente, el sábado en la final de los 800 metros libre de los Juegos Panamericanos.

El oro fue para la estadounidense Sierra Schmit, quien fijó un récord de los juegos al cronometrar 8:27.54 en el Centro Acuático de Toronto.

Kobrich, de 29 años, llegó a 2.25 minutos, mientras Pinto, de 23, lo hizo 3.54 minutos después.

"Me voy contenta, por los menos no me voy con las manos vacías", dijo la "Sirena" Pinto. "Cambié estrategias", dijo en referencia a las primeras pruebas en las que no logró los resultados esperados. "Sé que no tuve una mala preparación, sino que los otros países están por encima nuestro", reflexionó sobre el opaco rendimiento del equipo venezolano.

Pinto ganó dos medallas en Toronto --también plata en 400 metros libre-- y la cuarta de su historial panamericano.

La nacida en Maracay anunció que estos fueron sus últimos panamericanos y que su cabeza ahora está puesta en ubicarse entre las ocho mejores nadadoras en el próximo mundial de Kazán, que arranca a fines de julio en esa ciudad de Rusia, y que para ella será una buena vara para medir sus posibilidades de cara a Río 2016, a los cuales ya está clasificada.

"Estas son mis últimas medallas (panamericanas), sé que es lo mejor para mí. Eso me dio mucha motivación en estos juegos", dijo.

La chilena, en tanto, sumó su cuarta presea panamericana: fue la primera nadadora de su país en ganar una medalla en este certamen con la plata obtenida en los 800 metros libre en Santo Domingo 2003; luego plata en 400 metros libre en Río 2007 y oro en 800 en Guadalajara 2011.

"El día era hoy, ni mañana ni pasado...me faltaron un par de metros para buscarla un poco más (a Schmit)", dijo Kobrich. "Más no podía dar", agregó.

La nadadora reconoció que le costó digerir su mala actuación en aguas abiertas antes de enfrentar la piscina.

"Es complicado borrarlo, soy muy autocrítica, muy perfeccionista. Pero tenía que superarlo para hacer la carrera de hoy", aseveró la "Alemana", como le dicen en su país. "Yo no busco revancha, sino hacer lo que me gusta, es parte de mi vida".

Kobrich hizo una marca el sábado que le permitió clasificar a Río 2016.