Obama y sus hijas pasan el fin de semana en Nueva York

Es inevitable que en algún momento los hijos adolescentes ya no quieran pasar tanto tiempo con sus padres.

Un padre en particular, Barack Obama, que resulta es el presidente de Estados Unidos, se lanzó a combatir esa tendencia al pasar un fin de semana con sus hijas adolescentes en Nueva York.

Los tres, además de algunas amistades de las chicas, parecían interesados en aprovechar al máximo las 24 horas que pasaron juntos en la ciudad.

Sin embargo, nadie se levantó demasiado temprano en la lluviosa mañana del sábado después de recorrer Manhattan en la caravana presidencial hasta altas horas de la noche anterior.

Reaparecieron alrededor de las 11.30 a.m., cuando el sol se dejó ver entre las nubes, para un paseo breve por Central Park al que se sumaron la hermana del presidente, Maya Soetoro-Ng, y su esposo, Konrad Ng. Luego almorzaron en un restaurante especializado en cocina californiana en el barrio de Gramercy Park.

Más tarde fueron a la matiné de "Hamilton", la obra musical de hip-hop que es el éxito del momento en Broadway y que trata de los padres de la patria.

Los Obama habían prolongado la sobremesa hasta pasadas las 11 p.m. del viernes en un restaurante italiano de Greenwich Village y luego recorrieron hasta medianoche las salas del Museo Whitney, especializado en arte estadounidense.

La salida de fin de semana en Nueva York fue idea de Obama, quien suele lamentar que sus hijas, a medida que crecen, tienen menos interés en pasar tiempo con él.

A eso se suman, claro, las complicaciones de que el papá es el presidente de Estados Unidos.

Cualquier desplazamiento de Obama necesita grandes precauciones de seguridad que congestionan las calles en Nueva York, y el presidente puede atraer numerosos curiosos en un instante.

Un paseo de 20 minutos por Central Park paralizó a conductores de bicitaxis y carros tirados por caballos, ciclistas, patinadores y peatones. Las personas sacaron de inmediato sus teléfonos celulares para fotografiar el momento.

Copiosos vítores se escucharon desde la esquina de una calle el viernes en la noche cuando los Obama salieron del restaurante Carbone, donde se aglomeró una multitud cuando se supo que el mandatario comía en el lugar.

Este no es el ambiente ideal para la vinculación afectiva entre un padre y sus hijas.

Sin embargo, después de estar más de seis años y medio en el escaparate de la Casa Blanca, Malia, de 17 años, y Sasha, de 14, se han adaptado a toda la atención y saben cómo comportarse.

Sasha y dos amigas subieron el viernes al avión presidencial para el viaje a Nueva York sin inmutarse de que habían llamado la atención de los fotógrafos y las cámaras de televisión.

Malia recibió a todos en Nueva York, donde efectúa una pasantía de verano en el estudio de "Girls" de la cadena HBO.

La primera dama Michelle Obama, que no acompañó a la familia, ya tuvo su periodo de vinculación afectiva con sus hijas cuando las llevó el mes pasado en una gira oficial a Gran Bretaña e Italia. De cualquier manera, ella ya vio "Hamilton".

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Nancy Benac está en Twitter como http://twitter.com/nbenac