Líder de fútbol boliviano califica de golpista su detención

El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y tesorero de la Confederación Suramericana (Conmebol), Carlos Chávez, calificó de golpe de estado su detención ordenada el viernes por la Fiscalía que lo acusa de estafa y legitimación de ganancias ilícitas.

"Este es un golpe de estado flagrante a la institucionalidad del fútbol. Se violentaron todas las normas de la FIFA y la Conmebol las que han sido informadas de esta canallada", dijo Chávez el sábado a periodistas desde una celda policial en la ciudad sureña de Sucre donde está detenido a la espera de una audiencia con un juez que podría ordenar su detención preventiva en un penal.

El secretario ejecutivo de la FBF, Alberto Lozada, también fue detenido después que ambos declararán el viernes ante fiscales.

La investigación inicial por estafa está relacionada con la recaudación de un partido amistoso entre Bolivia y Brasil en abril de 2013, pero los fiscales ampliarán la indagación por "organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias y delitos tributarios", dijo en un comunicado el fiscal general Ramiro Guerrero.

La fiscalía pedirá que Chávez y Lozada sean enviados a un penal en "detención preventiva por existir riesgos procesales". "Hay suficientes indicios para haber ordenado la aprehensión", dijo Guerrero. Un juez cautelar tomará la decisión en las siguientes horas.

Guerrero dijo que la comisión de fiscales que investiga a Chávez recabó declaraciones de 40 dirigentes de clubes y pidió informes de movimientos bancarios.

"Esta investigación no significa una intervención a la FBF", dijo Guerrero.

Según la acusación del dirigente del club Bolívar, Walter Zuleta, la recaudación de un partido amistoso entre Bolivia y Brasil de unos 432.000 dólares no fue entregada en su totalidad a la familia del adolescente Kevin Beltrán quien falleció en las tribunas por una bengala que le explotó en la cabeza disparada por hinchas brasileños durante un partido por Copa Libertadores entre Corinthians y San José en la ciudad de Oruro, al sur de La Paz.

Chávez dijo que ese partido no fue organizado exclusivamente con fines benéficos ya que fue acordado cuatro meses antes de la muerte del hincha boliviano.

Cinco hinchas brasileños pasaron cinco meses en una cárcel de Bolivia acusados por esa muerte y fueron liberados por gestiones diplomáticas.

Chávez había declarado a la prensa antes de declarar ante los fiscales que no se aferraba al cargo y que estaba dispuesto a que lo investiguen.

Dijo también que se debe esperar que los fiscales de Estados Unidos concluyan su investigación sobre presuntos sobornos en el fútbol sudamericano.

Chávez lleva casi una década en el cargo y es cuestionado por dirigentes de clubes pero tiene el apoyo de otros. El año pasado fue reelegido en un parque público en medio de divisiones y disputas, después que la policía desalojó la asamblea por una amenaza de bomba que resultó falsa. En julio de 2013 fue elegido tesorero de la Conmebol.

El propio presidente Evo Morales había pedido su renuncia por cuestionamientos a su gestión pero nunca antes la fiscalía se atrevió a demandarlo.

Tras la detención en mayo de altos dirigentes de la FIFA en Suiza por presunta corrupción, las autoridades decidieron abrir una investigación contra Chávez y sus colaboradores.