Johnson domina en Abierto Británico, Woods queda fuera

Incluso con sus 155 años de historia, el Abierto Británico aún puede ofrecer giros inesperados en St. Andrews.

Sin embargo, Dustin Johnson aportó el sábado cierto sentido de orden.

La segunda ronda duró casi 39 horas desde el primero al último golpe. Brooks Koepka dio un solo tiro en 30 minutos, y quizá aún estaría en el hoyo 11 de no haberse negado a continuar debido a que era imposible mantener inmóvil su pelota. Jordan Spieth, que ganó el Masters y el Abierto de Estados Unidos a base de un sólido juego corto, tuvo cinco hoyos de tres golpes cada uno en una ronda y aun así mantuvo vivas sus esperanzas de un Grand Slam.

Y por si eso fuera poco, las ráfagas de 40 mph que ocasionaron una interrupción de 10 horas y media obligaron a que el Abierto Británico termine el lunes por primera vez en 27 años.

Por todo el caos en el Old Course, y por todo el debate sobre si el torneo debería de haber reanudado el sábado ante los fuertes vientos, a Johnson sólo le importaba terminar la ronda. Llegó al hoyo 18 para cerrar con un birdie y firmar tarjeta de 69, tres bajo par.

Eso le dio una ventaja de un golpe sobre el inglés Danny Willett, que por segundo año consecutivo no tuvo que dar un solo tiro en el Abierto Británico en un sábado. El año pasado se debió a que no libró el corte. Esta vez fue porque terminó su segunda ronda el viernes.

Nada inusual --al menos ahora-- fue la actuación de Tiger Woods. El estadounidense no libró el corte por tercera vez en los últimos cuatro majors.

Un mes después de que un hoyo de tres golpes le costara una oportunidad en el Abierto de Estados Unidos, Johnson llegó decidido al Old Course. El estadounidense hizo el daño suficiente a lo largo de 13 hoyos el viernes que incluso un par de bogeys no lo hicieron perder el control, y en el poco tiempo que jugó el sábado mostró que es capaz de aguantar el viento.

"Todo aspecto de nuestro juego es desafiado", comentó Johnson, que tras dos jornadas totaliza 134 golpes, 10 bajo par.

Paul Lawrie, el escocés de 46 años que ganó un alocado Abierto en Carnoustie en 1999, tuvo un desempeño sin bogeys en los últimos 14 hoyos para terminar con 70 tiros y dos golpes detrás del líder. Louis Oosthuizen (70) y Jason Day (71) se sumaron a un numeroso grupo con 137 golpes, 7 bajo par, que incluye a Adam Scott y Zach Johnson.

Spieth, que busca el tercer triunfo del Grand Slam, acabó el día con 72 golpes y se encuentra cinco detrás.