Argentina: juez advierte que podría ser blanco de ataques

El juez que investigaba a la presidenta Cristina Fernández y sus familiares por presunto lavado de dinero acusó el viernes al gobierno de intentar domesticar a la justicia y advirtió sobre la posibilidad der ser blanco de un ataque.

"Este intento de colonización, de apriete y de domesticación es una cosa horripilante", dijo a Radio Mitre el juez federal Claudio Bonadío, quien la víspera fue apartado de la causa relacionada con la empresa Hotesur, de la que la presidenta es accionista, por la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal.

"Si aparezco suicidado, busquen al asesino porque no es mi estilo", afirmó el magistrado en alusión a Alberto Nisman, el fiscal que investigaba el atentado contra el principal centro judío de Argentina y que fue hallado muerto el 18 de enero, cuatro días después de acusar a la presidenta de haber liderado un plan para encubrir a los iraníes imputados por el ataque.

A seis meses de su muerte no se ha podido establecer si Nisman se suicidó o fue asesinado.

La decisión de la Cámara fue cuestionada por opositores que sostienen que Fernández intenta asegurar su impunidad antes de dejar el poder en diciembre.

La Cámara alegó "falta de imparcialidad" por parte del magistrado, lo acusó de "violar el derecho de defensa" y cuestionó las medidas que ordenó en los últimos días para recabar información sobre las empresas que administran los hoteles de Hotesur.

"Los argumentos (de la cámara) son falaces", sostuvo Bonadío.

En su investigación por presunto lavado de dinero y supuestas irregularidades registrales Bonadío ordenó el lunes peritajes contables a dichas empresas, algunas de las cuales tienen a su vez domicilio en la inmobiliaria del hijo de la presidenta Máximo Kirchner en la provincia patagónica de Santa Cruz. Para ello empleó a miembros de la policía metropolitana que opera en la ciudad de Buenos Aires.

El gobierno señaló que el alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri, el principal candidato opositor a la presidencia para las elecciones de octubre, estuvo vinculado con el procedimiento dispuesto por Bonadío que prescindió de otras fuerzas como la policía federal.

Bonadío justificó la actuación de la policía capitalina. "Entre otras cosas (se hizo) porque se enteraron que íbamos a allanar a las 8 de la mañana del lunes", afirmó el magistrado al señalar que si hubiera actuado la policía federal el "secreto" que requería la operación "no hubiera existido".

"Los anteriores allanamientos... también fueron realizados con la metropolitana y no se planteó esta discusión", agregó.

La investigación intenta determinar si existió lavado de dinero en los hoteles de la mandataria a través del empresario Lázaro Báez, muy cercano a Fernández y que supuestamente habría pagado por estadías en habitaciones que no ocupó.

El hijo de la mandataria es candidato a diputado por Santa Cruz. Fernández no puede participar por estar inhabilitada por la constitución para un tercer mandato consecutivo.

La mandataria sostiene que en Argentina existe un "partido judicial" que intenta desestabilizar al gobierno, mientras los opositores la acusan de intentar llenar el sistema judicial con "jueces adictos".

La decisión de la Cámara, que el viernes nombró al juez federal Daniel Rafecas para hacerse cargo de la causa, puede ser apelada.