La oficina de auditoría federal de Brasil expresó preocupación por los retrasos en las obras para los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.

En un informe, el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU, por sus siglas en portugués) indicó que sólo el 5% de un presupuesto de 1.670 millones de reales (746 millones de dólares) había sido gastado en el período de tres años que culminó en 2012.

Los organizadores de los Juegos de Río calcularon en sus planes presentados en 2009 que para fines de 2012 ya tendrían que estar listos proyectos por un costo de 1.670 millones de reales. No respondieron de inmediato el jueves a la solicitud de comentarios que les hizo la AP.

Carlos Nuzman, presidente del Comité Olímpico Brasileño, se reunió este mes con miembros del COI en Buenos Aires y aseguró que los preparativos para los Juegos marchan de acuerdo con los cronogramas establecidos.

Los inspectores del Comité Olímpico Internacional también visitaron Río anteriormente este mes y dijeron que estaban contentos con los avances, pero exhortaron a los organizadores a apresurarse.

"Aunque no es posible afirmar que las acciones relacionadas con la organización de los Juegos estén prácticamente paralizadas, es razonable inferir que el flujo actual de recursos presupuestales conlleva la posibilidad de que haya demoras en los avances de estas acciones", indicó el informe del auditor.

En una entrevista reciente con The Associated Press, Leo Gryner, director del comité organizador, reconoció que los preparativos de los Juegos arrancaron tarde. Dijo que la demora equivale a "entre seis y ocho meses", aunque el informe del auditor insinúa que el retraso fue mayor.