Iglesia colombiana repudia asesinato de sacerdote

La Iglesia Católica colombiana repudió el jueves el asesinato del sacerdote Luis Alfonso León Pereira, quien también había sido alcalde de la norteña ciudad de Montería.

El obispo de esa localidad, Ramón Alberto Rolón, expresó en un comunicado que el religioso fue asesinado la víspera "cuando se preparaba, en la sacristía de la Parroquia de María Madre De la Iglesia del barrio Sucre, de esta ciudad, para celebrar la sagrada eucaristía".

El prelado agregó que "ante este hecho doloroso repudiamos los actos violentos que a menudo se suceden en nuestra ciudad y en el país" como "consecuencia de una descomposición moral y social que hoy toca a uno de nuestros sacerdotes".

De acuerdo con la policía de Montería, el padre León, de 78 años, fue atacado por un individuo que al parecer padece problemas mentales.

El atacante "le propinó una herida en el cuello con un vidrio", explicó por teléfono a The Associated Press el coronel Jesús Díaz, comandante de la policía en Montería.

Agregó que "según el primer dictamen médico, este individuo de 27 años, que en el momento de su captura estaba indocumentado, presenta un cuadro clínico de esquizofrenia y estaba bajo el efecto de sustancias alucinógenas".

El agresor, que será llevado por la Fiscalía General ante un juez, fue atacado por una turba enardecida y para evitar que fuera linchado tuvieron que intervenir las autoridades.

León fue alcalde de Montería entre 1995 y 1997. La ciudad es la capital del departamento de Córdoba y se encuentra al noroeste de Bogotá.

En Colombia es relativamente normal que religiosos se lancen a la política. La mayoría de las veces piden una licencia y así ejercen sus cargos de elección popular. Ha habido sacerdotes que han ejercido como alcaldes y congresistas. Sin embargo, en la mayoría de los casos la Iglesia no ve con buenos ojos que sus miembros participen directamente en política.