Morales quiere tecnología argentina para desarrollo nuclear

El presidente de Bolivia Evo Morales manifestó el jueves su interés en la tecnología argentina para el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos.

Morales recorrió las instalaciones de la Central Nuclear Néstor Kirchner en la localidad de Lima, en la provincia de Buenos Aires, en el segundo día de su visita a Argentina, que incluirá junto a la Central de los Trabajadores Argentinos un acto de reivindicación del reclamo de Bolivia por una salida al mar, que ha llegado a la Corte Internacional de Justicia.

Acompañado del ministro de Planificación Julio De Vido, el primer presidente indígena de Bolivia remarcó ante periodistas que ambos países están "trabajando en conjunto en el desarrollo de la energía nuclear en Bolivia con fines pacíficos" y puntualizó que tiene "mucho interés en contar con este tipo de tecnología".

"Hace años que tenemos una alianza energética con Argentina. Tenía pendiente visitar esta central nuclear. Es impresionante", dijo Morales luego de recorrer las instalaciones.

Por su parte, De Vido destacó el trabajo conjunto de Argentina con Bolivia en este campo. "Estamos trabajando fuertemente para aumentar la colaboración en materia de energía nuclear, fundamentalmente en el proceso de transferencia de tecnología que es central para el desarrollo de cualquier país soberano", sostuvo.

Esta central es la tercera planta de generación nucleoeléctrica del país y posee una potencia bruta de 745 megavatios, según la Comisión Nacional de Energía Atómica. El 18 de febrero de 2015 alcanzó su máxima potencia y a partir de entonces comenzó a aportar 692 megavatios al sistema interconectado nacional.

Posteriormente, Morales agradeció el apoyo brindado por Argentina al reclamo boliviano a Chile por una salida al Océano Pacífico en un discurso pronunciad ante diputados y senadores argentinos en la sede del Senado.

"Mar para Bolivia, Malvinas para Argentina o para Latinoamérica", afirmó el presidente boliviano en apoyo a su vez al reclamo de soberanía argentina sobre el archipiélago situado en el Atlántico sur, bajo dominio británico.

Morales también cuestionó la dependencia que tenían los países latinoamericanos de Estados Unidos en la década de los 90. "El imperio nos castró a los bolivianos. Nosotros no teníamos derecho a hacer política, toda la política norteamericana estaba destinada a que los bolivianos no hagamos política", afirmó.

Asimismo indicó que su país puso fin a esa dependencia y transformó "la lucha sindical en una lucha electoral".

El mandatario agradeció además a Argentina "por parir a un católico como el papa Francisco" con quien dijo compartir "enormes coincidencias sobre la madre tierra" y "respecto del sistema capitalista" y al que elogió por el apoyo que dio al reclamo boliviano de una salida al mar.

Morales firmó la víspera con su colega argentina, Cristina Fernández, varios acuerdos que afianzan las relaciones comerciales y de cooperación en distintas áreas.

Asimismo inauguró junto a la mandataria una gran estatua en homenaje a la heroína de la independencia sudamericana Juana Azurduy, nacida el 12 de julio de 1780 en Chuquisaca, actual territorio boliviano.

El monumento a la mestiza revolucionaria, un obsequio de Morales, fue instalado en la plaza situada detrás de la casa de gobierno, donde antes se alzaba el que homenajeaba al navegante genovés Cristóbal Colón.