Cámara baja japonesa aprueba ampliar el papel del ejército

La cámara baja del Parlamento japonés aprobó el jueves una legislación que modifica la política de defensa de la posguerra, al ampliar el papel del ejército. Legisladores de oposición abandonaron el recinto en protesta.

La votación se dio un día después de que el grupo gobernante del primer ministro, Shinzo Abe, impusiera la aprobación de la ley en una comisión pese a protestas dentro y fuera del Parlamento.

El jueves, cientos de manifestantes congregados en las afueras del edificio corearon consignas antibélicas y contra Abe durante el debate y la votación, algunos de ellos sosteniendo banderas en las que se leía "No a la legislación de guerra".

Desde hace tiempo Abe ha tratado de retirar las restricciones a las fuerzas armadas de Japón en la constitución redactada por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Dice que el papel del ejército debe reforzarse para hacer frente a la presencia cada vez más activa de China en la región y contribuir más a las misiones de paz internacionales, además de prepararse para nuevas amenazas como ataques terroristas.

"La legislación es absolutamente necesaria para proteger las vidas del pueblo japonés y prevenir el riesgo de guerra", dijo Abe a periodistas tras la votación. "El ambiente de seguridad que rodea a Japón se está volviendo cada vez más áspero".

Los opositores dicen que la legislación provoca mayores riesgos a Japón y viola el artículo 9 de la constitución en el que se renuncia a la guerra "como un derecho soberano del país o al uso de la fuerza para resolver disputas internacionales".

Legisladores de oposición salieron del Parlamento una vez que los líderes de sus partidos emitieron pronunciamientos en contra de las leyes. El Partido Liberal Democrático de Abe y su aliado Komei lograron fácilmente la aprobación pese al boicot porque ambos reúnen a dos tercios del Parlamento, compuesto por 475 legisladores.

La legislación permite que las fuerzas armadas, llamadas Fuerzas de Autodefensa, defiendan a Estados Unidos y otros países en caso de ser atacados, aunque Japón no lo sea. Los opositores dicen que las condiciones para esas participaciones son sumamente vagas.

La legislación pasa ahora a la cámara alta del Parlamento para ser debatida y se votará en los próximos 60 días.