Dos presuntos ladrones fueron golpeados hasta morir y después quemados en una ejecución popular en una región del centro de Bolivia, informó la policía.

Cuando los agentes llegaron a la orilla del río Ichoa el miércoles en la tarde ya habían huido los atacantes y todavía ardía la pira de llantas con los cuerpos de los dos hombres carbonizados, informó el jueves el comandante policial de la zona, coronel Antonio Arias.

Al parecer los dos presuntos ladrones, de entre 25 y 30 años, fueron sorprendidos robando motos en una carretera al mediodía del miércoles a 340 kilómetros al este de La Paz.

La policía fue alertada sólo horas después. "No hay detenidos porque nadie vio nada, en la zona impera la ley del silencio", dijo Arias.

El ajusticiamiento ocurrió en la región del Chapare habitada por agricultores y cocaleros y donde ya han ocurrido otras muertes similares.

En lo que va del año otras 10 personas fueron linchadas en ejecuciones populares en diversas regiones del país, según informes del Defensor del Pueblo Rolando Villena.

Los linchamientos ocurren porque la gente de sectores sociales populares desconfía de la policía y la justicia y ocurren generalmente en regiones y barrios donde es escasa la vigilancia policial.

Bolivia es el segundo país después de Guatemala donde más se registran los ajusticiamientos populares, según Villena.

"Es un rasgo autoritario y ocurre porque hay un alto grado de insatisfacción con el acceso a la justicia", acotó.

La ley permite que en zonas rurales líderes de la comunidad impartan justicia en casos menores según sus usos y costumbres tradicionales, pero la "justicia indígena" no reconoce ni permite el ajusticiamiento. El máximo castigo que impone es el destierro del acusado.