Panam: Tras arrollar en Toronto, Colombia apunta a Rio

Después de dominar ampliamente el medallero de las pesas en Toronto, Colombia dirigió de inmediato su mirada a su objetivo más anhelado: preparar a un equipo de gran potencial para buscar nuevamente un oro olímpico en la halterofilia, esquivo desde la coronación de María Isabel Urrutia.

Colombia no tuvo competidores en la quinta y última jornada de las pesas el miércoles, pero el trabajo ya estaba más que cumplido: en cuatro jornadas hizo de las pesas una mina de oro, colgándose ocho preseas de ese metal, tres platas y dos bronces para un total de 13.

Venezuela logró meterse de escolta al final, aunque quedó lejos: los venezolanos celebraron en el cierre de la disciplina con los oros de Jesús González y Yaniuska Espinosa en categorías pesadas, en que no participaron los colombianos.

Nadie, realmente, le hizo mella a los colombianos en la arena de Oshawa, un suburbio ubicado unos 50 kilómetros al noreste de Toronto.

El equipo técnico de la delegación cafetalera tenía una explicación de su arrolladora faena.

"Lo más importante es tener a un grupo de atletas con condiciones que han trabajado continuamente seguido", dijo a The Associated Press el entrenador colombiano Oswaldo Pinilla. "Hemos mantenido una metodología de concentraciones continuas y de allí vienen todos los resultados y el mejoramiento de las marcas".

"Con actividad a veces excesiva", remarcó.

Los éxitos de Colombia en las pesas comenzaron a labrarse desde poco antes de que Urrutia ganase su medalla de oro en Sydney 2000, la primera presea dorada del país sudamericano en la historia de las olimpiadas.

A partir de la consagración olímpica Colombia se hizo presente en otros numerosos podios, incluso, con la plata de Oscar Figueroa en la categoría de los menos 62 kilos de los Juegos Olímpicos de Londres.

Sin embargo, al equipo cafetalero de pesas le ha costado repetir el éxito de Urrutia.

El entrenador Pineda cree firmemente que tienen a un grupo de atletas con las condiciones para alcanzar el podio en Río de Janeiro. Algunos de ellos se colgaron oros en Toronto, como Figueroa en 62 kilogramos, el campeón mundial juvenil Luis Javier Mosquera en 69 y Leidy Solís en 69 en la rama femenina.

"Tenemos ocho cupos de diez disponibles para Río. ¿Por qué no podemos alcanzar ese oro?", se preguntó.

Figueroa coincidió con el entrenador.

"Hemos tenido una serie de concentraciones, más apoyo, cambio de entrenadores, apoyo incondicional de un equipo de trabajo, médico, fisiológico, de fisioterapeutas", dijo el lunes, entrevistado por The Associated Press en la sede de las pesas. "Indiscutiblemente estamos trabajando para Juegos Olímpicos, donde tenemos cuatro posibilidades de medallas. Vamos a ratificarlo en Houston, donde es el campeonato del mundo".

Después de Colombia solo pudieron sumar oro en las justas Cuba y Venezuela con dos; Brasil, Estados Unidos y República Dominicana con una presea dorada cada uno.