Eric Garner no murió en vano, dice el alcalde de Nueva York

La muerte de un hombre negro después una maniobra policial de asfixia no fue en vano, y podría ayudar a cambiar la relación entre agentes de policía y las comunidades donde patrullan, dijo el alcalde Bill de Blasio en un servicio religioso en memoria de Eric Garner.

De Blasio hizo esas declaraciones el martes por la noche, un día después de que la ciudad alcanzara un acuerdo de 5,9 millones de dólares con la familia de Garner tras una investigación sobre su muerte en julio de 2014. Su familia dijo que seguirá presionando para que se presenten cargos federales de violación de derechos civiles.

"Este es un nuevo capítulo en nuestra relación entre la policía y nuestras comunidades", dijo De Blasio. "Eso nos hará mejores personas. Nos hará una ciudad más justa. Nos hará una ciudad más segura".

De Blasio, que es blanco y está casado con una mujer negra, habló en la iglesia la noche en que un jurado de instrucción decidió no presentar cargos contra el agente implicado en la muerte de Garner. En ese momento habló de su implicación personal en el caso y de cómo había dicho a su hijo que tuviera cuidado al tratar con la policía.

Esas declaraciones indignaron a los sindicatos de policía, que acusaron al alcalde de fomentar un sentimiento contra la policía. Cuando dos agentes murieron por disparos de un agresor en diciembre, algunos policías volvieron la espalda al alcalde en los funerales.

De Blasio se aseguró de ser inclusivo en sus declaraciones del martes.

"Todas las vidas importan", dijo, antes de aclarar que si bien esto debería ser evidente, de todas formas debe decirse expresamente que "las vidas de los negros importan". Después elogió a la policía y añadió que "las vidas azules importan", en referencia al color de los uniformes de los agentes.

El acuerdo sobre la indemnización se alcanzó casi un año después de que Garner, de 43 años, muriera tras implorar varias veces "¡No puedo respirar!" mientras el agente Daniel Pantaleo le derribaba al suelo con un brazo alrededor de su cuello. Garner perdió el conocimiento y después se certificó su muerte en un hospital.

La víctima se había negado a ser esposado después de que le dieran el alto por sospechas de que vendía cigarrillos sueltos y sin impuestos en una calle de Staten Island.

El suceso, grabado en video por un testigo, provocó grandes protestas. Junto con la muerte de varios hombres negros a manos de la policía en meses recientes, la muerte de Garner se convirtió en un punto de inflexión en el debate nacional sobre las relaciones entre la policía y las minorías.

"'No puedo respirar' desencadenó el movimiento nacional" que no se detendrá "hasta que cambiemos la forma de actuar de la policía", dijo el reverendo Al Sharpton en una rueda de prensa el martes con la familia de Garner.

"La victoria llegará cuando hagamos justicia", dijo el martes la madre de Garner, Gwen Carr.

"Justicia", añadió una hija de Garner, Emerald Snipes "es cuando se responsabiliza a alguien por lo que hace".

El forense de la ciudad determinó que la maniobra de asfixia había contribuido a la muerte de Garner. Pero el abogado de Pantaleo alegó que el agente había utilizado una maniobra permitida conocida como "cinturón de seguridad", y no una de asfixia, que sí prohíbe la Policía de Nueva York.

Un jurado de instrucción declinó presentar cargos contra Pantaleo. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la oficina del fiscal general de Estados Unidos investigan si hay pruebas que ameriten cargos de que el agente violó de forma deliberada los derechos civiles de Garner. Estos casos son poco habituales después de que el jurado de instrucción absuelva o no presente cargos a nivel estatal.

El comisario de policía, William Bratton, declinó hacer comentarios el martes sobre el caso Garner. El acuerdo con la familia se alcanzó antes de que se presentara una demanda, aunque la familia había señalado su intención de demandar. La ciudad no admitió ninguna responsabilidad en el caso.

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Los periodistas de Associated Press Tom Hays y Jennifer Peltz en Nueva York contribuyeron a este despacho.