Panam: AMA insta a guardar muestras por 10 años

La Agencia Mundial Antidopaje ha instado a los organizadores de los Juegos Panamericanos y de otros encuentros polideportivos a fin de que sigan el ejemplo del Comité Olímpico Internacional y almacenen las muestras tomadas a los atletas para su posible análisis en el futuro.

Las muestras antidopaje tomadas en los Juegos Olímpicos se guardan hasta por 10 años, lo que significa que un deportista que hizo trampa puede ser sorprendido una década después, por nueva tecnología de análisis.

"Los alentamos a hacer esto porque es importante que los atletas limpios sepan que cierta sustancia, que quizás no se analiza hoy, podría analizarse y detectarse después", destacó David Howman, director general de la AMA, entrevistado el martes por The Associated Press.

Howman reconoció que hay restricciones presupuestarias, pero dijo que almacenar más muestras sería un factor de disuasión para los atletas deshonestos y les recordaría que en cualquier momento puede descubrírseles.

"Hemos discutido esto con el COI, porque ellos almacenan todas sus muestras", dijo Howman. "Tratamos de alentar a otros para que contemplen un proceso en el que puedan almacenar todo lo que podrían considerar benéfico en el futuro".

Los Juegos Panamericanos que se realizan en Toronto son el primer suceso de varios deportes que se lleva a cabo desde que la AMA publicó su código revisado antidopaje, a comienzos de este año.

Matthew Koop, quien encabeza el programa antidopaje con la doctora Julia Alleyne en estos juegos, dijo que la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) es responsable por decidir sobre el almacenamiento de las muestras.

Sin embargo, se pronunció a favor de la medida.

"Estos son juegos regionales, y es una competencia distinta de las Olimpíadas, pero muchas organizaciones líderes en el antidopaje a nivel nacional comienzan a contemplar esto", puntualizó Koop. "Desde luego, todo se reduce al presupuesto. Pero esto comienza a hacerse, y creo que los atletas están tomando nota".

Howman dijo que dos cambios principales en el código podrían notarse en estos juegos, que se clausuran el 26 de julio y en los que participan 41 naciones:

--Sustancias específicas prohibidas se analizarán, dependiendo del deporte. Howman puso el ejemplo del ciclismo. Las nuevas reglas vuelven obligatorio que cierto porcentaje de ciclistas se someta a análisis de EPO, un método usado para elevar el número de glóbulos rojos.

"En el pasado, había mucha discrecionalidad en esto", comentó.

--Atletas específicos serán seleccionados para los análisis, buscando "algo que podría ser sospechoso", dijo Howman. "Es algo un poco más inteligente en los análisis que en el pasado, cuando la estrategia era puramente aleatoria".

Los funcionarios a cargo de los Panamericanos dicen que tomarán 1.900 muestras de sangre y orina. En un correo electrónico a la AP, se negaron a confirmar el número exacto de cada una. Esas cifras abarcarían a un tercio de los 6.000 atletas que participan en Toronto.

Howman, quien dejará su puesto el año próximo, cumplirá 13 años en esta función. Dijo que cada vez se vuelve más difícil hacer trampa, aunque es realista.

"Lo que veo es que se han reducido las lagunas, pero hay más dinero involucrado ahora en el deporte, y más dinero disponible para quienes quieren violar el sistema", indicó.

A manera de ejemplo, habló de los atletas profesionales ricos, algunos de los cuales ganan cada año los 30 millones de dólares que constituyen el presupuesto anual de la AMA. La agencia ha erogado unos 65 millones de dólares en investigaciones antidopaje desde hace 16 años, cuando se creó. Esa cifra palidece ante los recursos que tendrían algunos tramposos.

Howman agregó que esta es una lucha "entre los buenos y los malos", y que estos últimos siempre buscan sacar ventaja.

"Hay gente que espera que salga nuestra lista de sustancias prohibidas para encontrar ahí algo que quiere probar", explicó. "Se imagina quizás que puede salirse con la suya. Hay un factor con el que siempre estaremos luchando".