Oficialismo critica a juez investiga empresa de Fernández

El gobierno argentino acusó el martes al juez que investiga a una empresa de la que la presidenta Cristina Fernández es accionista de tener una intencionalidad política y electoral en contra del peronismo oficialista.

El jefe de gabinete Aníbal Fernández afirmó que el juez federal Claudio Bonadío "está generando un show y un hecho político en un año electoral", al cuestionar ante periodistas las medidas de inspección dispuestas por el magistrado en empresas que administran hoteles propiedad de Hotesur S. A, sociedad de la cual la presidenta es accionista.

En el marco de una causa por presunto lavado de dinero y supuestas irregularidades registrales, Bonadío ordenó la víspera peritajes contables en empresas que a su vez tienen domicilio en la inmobiliaria del hijo de la presidenta, Máximo Kirchner, en la ciudad sureña de Santa Cruz. Para ello, cuestionó el gobierno, empleó a miembros de la Policía Metropolitana que opera en la ciudad de Buenos Aires.

El jefe de ministros dijo tener "serias dudas" de que el alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri, el principal aspirante a la presidencia de la oposición, "no esté formando parte de esta decisión judicial" que prescindió de otras fuerzas como la policía federal.

El 9 de agosto se celebrarán primarias abiertas y obligatorias en las que serán elegidos los candidatos presidenciales para las generales de octubre. Fernández no participará en esos comicios porque la constitución le prohíbe competir por un tercer mandato consecutivo y el candidato oficialista es el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.

En tanto, el hijo de la mandataria es candidato a diputado nacional.

El diputado oficialista Andrés Larroque dijo a Radio del Plata que el juez Bonadío "se puso la camiseta de un partido político".

La investigación judicial se desarrolló a partir de la denuncia presentada por una diputada opositora por supuestas irregularidades y la falta de presentación de los balances de Hotesur.

El juez ya había dispuesto meses atrás el allanamiento de la sede en Buenos Aires de dicha sociedad.

La investigación, sobre la cual Bonadío no se ha pronunciado públicamente, intenta determinar si existió lavado de dinero en los hoteles de la mandataria a través del empresario Lázaro Báez, muy cercano a Fernández y que supuestamente habría pagado por estadías en habitaciones que no ocupó.