Funcionarios de Puerto Rico se reúnen con acreedores

Funcionarios de Puerto Rico y sus asesores efectuaron el lunes la primera de las que dicen serán varias reuniones que sostendrán con los acreedores del gobierno para explicarles por qué consideran necesario reestructurar la deuda pública de la isla en momentos de crisis económica local.

Sin embargo, fueron pocos los detalles facilitados a los tenedores de bonos. La presidenta del Banco Gubernamental de Fomento de Puerto Rico, Melba Acosta, dijo que todas las partes implicadas tendrán que hacer "sacrificios", y señaló que era prematuro presentar detalles a los inversionistas porque continuaba en elaboración un plan creíble de recuperación y ajuste fiscal.

Una vez completado el plan se aclarará la contribución que tendrán que hacer cada uno de los inversionistas, declaró Acosta en las oficinas de Citigroup en Nueva York.

El encuentro del lunes con los inversionistas fue transmitido en vivo y tuvo lugar casi dos semanas después de que el gobernador Alejandro García Padilla anunciara que la deuda pública de Puerto Rico de 72.000 millones de dólares era impagable debido a la prolongada recesión en este territorio estadounidense.

García dijo que pretende un aplazamiento de pagos con los tenedores de bonos y renegociar la deuda. Su gobierno ha solicitado al Congreso federal de Estados Unidos que le permita a las entidades públicas de la isla declararse en bancarrota si es necesario.

Acosta dijo a los inversionistas que la isla está comprometida a elaborar un paquete amplio de reformas para revertir más de una década de persistente estancamiento económico.

Como el plan de recuperación económica tardaría años en su ejecución y abarcaría varios gobiernos en la isla, el gobierno de García propondrá el establecimiento de una comisión de control financiero dotada de las herramientas necesarias para obligar el cumplimiento del plan.

La reunión incluyó una exposición de Anne Krueger, exfuncionaria del FMI y coautora de un informe difundido recientemente que se intitula "Puerto Rico-Un camino adelante" que el gobierno de la isla utiliza más o menos como si fuera un plan de acción.

Entre otras cosas, Krueger recomienda el canje de una parte de la deuda de Puerto Rico por bonos con vencimientos más largos y una reducción considerable a los subsidios a la Universidad de Puerto Rico para lograr un ahorro anual de 500 millones de dólares.

La abultada deuda y la situación fiscal del gobierno son insostenibles, en tanto que sus saldos en efectivo están críticamente bajos, según Krueger.

Al mismo tiempo, subrayó, la fuerza laboral de la isla disminuye constantemente debido a la emigración de personas a Estados Unidos.