Rusia encarcela a activistas de Greenpeace

Un tribunal en Rusia envió a la cárcel al capitán de un barco de Greenpeace, junto con un fotógrafo ruso y más de una decena de activistas que participaron en una protesta junto a una plataforma petrolera la semana pasada.

La Guardia Costera rusa frustró el 18 de septiembre un intento de los activistas de escalar la plataforma rusa en el Ártico. Las autoridades rusas confiscaron el barco de Greenpeace, el Artic Sunrise, al día siguiente y lo remolcaron a Murmansk con sus 30 ocupantes.

No se han presentado cargos contra ningún integrante del grupo y el tribunal sigue estudiando los casos de varios activistas. Los jueces han decidido cada caso individual para determinar si encarcelan a los activistas mientras dura la investigación. Las autoridades rusas también estudian la posibilidad de acusarlos de piratería, entre otros delitos.

El jueves el tribunal le negó la fianza e impuso dos meses de prisión al fotógrafo ruso Denis Siniakov y el portavoz de Greenpeace, Roman Dolgov, también de Rusia.

El tribunal impuso penas similares contra el capitán del barco, el estadounidense Pete Willcox; el tripulante canadiense Douglas Ruzycki; el mecánico del barco, Jonathan Beauchamp, de Nueva Zelanda; Francesco Pisanu de Francia; Gizhem Akhan de Turquía y Marco Weber de Suiza, entre otros. Otros activistas estuvieron encarcelados apenas tres días.

Vladimir Markin, portavoz del Comité Investigativo de Rusia, dijo que algunos de los encarcelados pudieran quedar en libertad antes de dos meses a medida en que los investigadores aclaran cuál fue su participación en la protesta.

Aunque el presidente ruso Vladimir Putin dijo el miércoles que los activistas no eran piratas, defendió su detención.

Los activistas detenidos son de 18 países y cualquier juicio o detención prolongada pudiera centrar una atención internacional indeseada sobre las duras políticas de Rusia contra las protestas.

El director ejecutivo de Greenpeace, Kumi Naidoo, expresó en un comunicado enviado por correo electrónico que "las autoridades rusas tratan de asustar a quienes se enfrentan a la industria petrolera en el Ártico, pero esa flagrante intimidación no saldrá adelante".

La organización Reporteros Sin Fronteras expresó indignación por el encarcelamiento del fotógrafo ruso, expresando que es "una violación inaceptable de la libertad de información".

La plataforma petrolera, que pertenece a una filial de la compañía gasífera estatal Gazprom, es la primera de su tipo en el Ártico.