Encierro multitudinario y sin cornadas en Pamplona

Miles de personas participaron el domingo en un multitudinario encierro en las fiestas de San Fermín, en Pamplona, en el norte de España, que terminó sin heridos por asta de toro.

Sólo un español de 22 años de la ciudad de Oviedo resultó con el hombro dislocado.

En el encierro del domingo participaron toros de la ganadería Conde de la Maza, que pesaban entre 560 y 620 kilos (entre 1.235 y 1.327 libras). Aunque los animales empujaron y derribaron a los corredores en su veloz recorrido por las calles de Pamplona, no se produjeron incidentes serios.

A pesar de su enorme tamaño, los toros corrieron los 850 metros (930 yardas) desde un extremo del pueblo hasta el ruedo en sólo dos minutos, 27 segundos.

La cantidad de personas que participaron el domingo, en el sexto de los encierros, fue mayor a la de días previos. Visto desde arriba, las calles adoquinadas de Pamplona mostraban muy pocos espacios entre los juerguistas que corrían hombro a hombro con los toros.

Estas fiestas, que duran nueve días, se celebran en honor del santo patrón de Pamplona y se remontan al siglo XVI. Los festejos alcanzaron fama internacional después de que Ernest Hemingway las incluyera en su novela de 1926 "Fiesta" ("The Sun Also Rises").