Honran a Emilio Carranza, pionero de la aviación mexicana

Decenas de personas se reunieron el sábado en el sur de Nueva Jersey para honrar los logros de Emilio Carranza, pionero de la aviación mexicana que falleció al caer su avión en el área boscosa de Pine Barrens hace casi 90 años.

El Puesto 11 de la Legión Estadounidense en Mount Holly escenificó la edición 87 de su tributo anual a Carranza, un capitán de la Fuerza Aérea Mexicana que murió cuando su aeronave se desplomó en julio de 1928 cerca de Tabernacle, en el condado de Burlington.

El evento realizado en un monumento en honor a Carranza tiene el objetivo de homenajear al piloto y promover la buena voluntad entre México y Estados Unidos.

Al momento de morir, Carranza se dirigía a su patria apenas semanas después de haber completado el tercer viaje en solitario más largo de su época, un recorrido de buena voluntad entre la Ciudad de México y la de Nueva York, que lo convirtió en héroe nacional en su país. Los dos vuelos más largos los había efectuado el reconocido aviador Charles Lindbergh, con quien Carranza ha sido comparado frecuentemente debido a sus logros similares.

Sus amigos le habían advertido al piloto de 23 años que aguardara antes de partir de regreso a casa, diciéndole que había intensas tormentas eléctricas en toda el área de Nueva York, y en un principio él postergó su retorno.

Sin embargo, a fin de cuentas Carranza eligió despegar, y mientras volaba sobre los Pine Barrens su avión se despedazó y se estrelló en el bosque.

Algunos miembros del puesto de la Legión Estadounidense estuvieron entre los que intentaron organizar un rescate la noche que Carranza se accidentó, pero al día siguiente encontraron su cadáver. El descubrimiento fue representado durante la ceremonia del sábado, en la que también se colocaron coronas al pie de su monumento y hubo discursos de autoridades mexicanas y estadounidenses.

El monumento en honor a Carranza fue instalado en 2007 con fondos donados por alumnos de escuelas mexicanas.