Panam: Río no teme a la comparaciones y dice estará lista

La organización impecable y el nivel de infraestructura que muestra Toronto en los Juegos Panamericanos no es algo que intimide a Río de Janeiro.

"No hay ninguna preocupación por llegar a tiempo con las obras a los Juegos Olímpicos", dijo el sábado en rueda de prensa Carlos Nuzman, presidente del comité organizador de Río 2016. "No hay retrasos, todo está dentro de los plazos", insistió el ex jugador de voleibol, como para despajar cualquier fantasma de que se repitan los inconvenientes que padeció Brasil para organizar la última Copa Mundial de fútbol.

En el marco de los Panamericanos de Toronto, representantes del gobierno federal y del estado expusieron durante más de una hora sobre la marcha de las obras olímpicas, que demandan una inversión de 14.200 millones de dólares, de los cuales la mitad son fondos públicos y la otra mitad del sector privado.

Los organizadores se encargaron de resaltar que Río no es una ciudad del primer mundo como Tokio, Madrid y Chicago, sus rivales en la votación por la sede olímpica hace siete años, o Toronto, la cual solo ha enfrentado como mayor inconveniente el tránsito vehicular, aunque muy lejos del caos que se vive en cualquier distrito de Latinoamérica.

"No ganamos (la sede) por nuestras cualidades sino por el desafío", afirmó Joaquim Monteiro De Carvalho, presidente del comité municipal de Río. Para los organizadores, la meta es lograr que Río "se transforme en otra ciudad después de los Juegos, nuestra inspiración es Barcelona", anfitriona en 1992.

"Ningún proyecto va a quedar inconcluso, no habrá 'Elefantes Blancos' (obras abandonadas)", apuntó el ejecutivo.

Río tendrá cuatro zonas olímpicas: Barra de Tijuca, Copacabana, Maracaná y Deodoro. Todas las instalaciones deportivas luego de los juegos se reformarán para convertirse en viviendas populares, escuelas y espacios públicos para la práctica de deportes.

Uno de los principales desafíos para los organizadores ha sido mejorar el sistema de transporte público en una ciudad en la que circular en automóvil puede volverse una odisea por el caos vehicular. La obra de mayor envergadura ha sido la extensión de una línea de metro para unir el centro de la ciudad con Barra, trayecto que normalmente requiere dos horas de viaje. Con el subterráneo, se reducirá a 15 minutos.

Durante la rueda de prensa, los organizadores rechazaron críticas por el manejo discrecional de los fondos e insistieron en que se está trabajando intensamente para solucionar los problemas de contaminación en las aguas de la Bahía de Guanabara, donde se escenificarán las competencias de vela.

Los Juegos Olímpicos de Río se disputarán en agosto del próximo año y recibirán a 14.850 atletas de 205 naciones.