Muguruza recibe ovación en Wimbledon

Cuando todo terminó, en el momento que supo que no sería la campeona de Wimbledon sino sólo la finalista, Garbiñe Muguruza dejó caer unas lágrimas.

Pero no sólo fue por caer ante Serena Williams sino porque el público que acudió a la cancha central pareció adorarla.

"No podía dejar de llorar", dijo Muguruza, a quien hasta Williams aplaudió de pie, al igual que toda la audiencia. "Tantas personas aplaudían... ¿hice que todas estas personas sintieran eso en una cancha de tenis?".

"Sentí algo especial", dijo.

Muguruza jugó su primer final en torneos de Grand Slam el sábado pero enfrentaba a una de las mejores jugadoras de todos los tiempos. Y aunque estaba en el escenario más importante del tenis, inició fuerte y quebró el servicio de su oponente en el primer game del partido.

Eso no duró, sin embargo, lo que sucede a menudo contra Williams.

"Si pierdes dos puntos con Serena pierdes el partido", dijo Muguruza tras la derrota por 6-4, 6-4. "Creo que peleé todo lo que pude".

Antes de esta semana la española nacida en Caracas, Venezuela, no había jugado siquiera una semifinal de Grand Slam. Sus mejores actuaciones previas eran su llegada a cuartos de final en Roland Garros, en la que se cuenta un triunfo de 6-2, 6-2 sobre Williams el año pasado.

Williams ganó el siguiente duelo, este año en el Abierto de Australia, y Muguruza sabía que sería aún más difícil en el club All England.

"Piensas: "Ella ha ganado esto cinco veces''', dijo Muguruza. "Pero aprendí que todas las personas se ponen nerviosas en una final, hasta Serena, porque lo vi, y tengo buen nivel".

Lo vio y se lo demostró al mundo, así como a Serena.

"No estés triste", le dijo su rival en la cancha tras el partido. "Muy, muy pronto vas a levantar este trofeo. Créeme".

A sus 21 años, la carrera de Muguruza acaba de comenzar.

"Saldré de aquí muy motivada", dijo. "Esto me da mucha fuerza para seguir practicando y mejorando para ver qué haré en los próximos torneos".