Evalúa situación migratoria entre Dominicana y Haití

Una comisión de la Organización de Estados Americanos comenzó el viernes una visita a Santo Domingo para evaluar la situación migratoria que desató nuevas tensiones entre República Dominicana y Haití.

"La misión viene con mente abierta y a escuchar todos los puntos de vista", aseguró a los periodistas Francisco Guerrero, secretario de Asuntos Políticos de OEA y vocero del grupo de forma previa a un encuentro con el canciller Andrés Navarro.

El grupo presentará un informe al secretario general del organismo, Luis Almagro.

La comisión fue creada por invitación del gobierno dominicano ante las recientes denuncias de las autoridades de Puerto Príncipe de que miles de inmigrantes haitianos, incluidas personas con permiso para permanecer en República Dominicana, y dominicanos de ascendencia haitiana han sido deportados de forma colectiva en las últimas semanas.

"No tenemos nada que ocultar al mundo, somos un gobierno abierto al que puedan venir misiones de observación", indicó el canciller Navarro.

Las autoridades han negado de forma constante haber realizado deportaciones masivas, son sólo el retorno de inmigrantes luego de que cruzan sin documentos la frontera.

Las nuevas tensiones entre ambos países que comparten la isla La Hispaniola se desató luego de que el gobierno dominicano concluyó el 17 de junio un programa para que todos los extranjeros que viven en el país sin permiso migratorio, en su gran mayoría haitianos, legalizaran su estatus.

De los 524.000 extranjeros que se estima podían aplicar al programa, sólo 288.500 se inscribieron y el gobierno advirtió que los demás deben abandonar el país de forma voluntaria o eventualmente serán deportados.

El gobierno proporcionó transporte gratuito a la frontera para los haitianos que quisieran ser repatriados desde diferentes ciudades. Luego del cierre del programa para legalizar el estatus de los migrantes, familias completas han cruzado la frontera hacia Haití con sus pertenencias, incluidas personas que habían vivido décadas en territorio dominicano, donde nacieron sus hijos.

La dirección de Migración aseguró que hasta el 6 de julio, unas 37.500 personas habían vuelto de forma voluntaria a Haití.

El canciller haitiano Lener Renauld alertó esta semana en una sesión extraordinaria del consejo permanente de la OEA que las eventuales deportaciones podrían provocar la separación de familias.

El denominado plan de regularización de extranjeros fue creado en 2004 para legalizar a los inmigrantes, pero entró en vigencia con una década de atraso, luego de que el Tribunal Constitucional exigió su ejecución en un controvertido fallo en el que también ordenó anular mediante juicios individuales la nacionalidad de todas las personas nacidas en el país entre 1929 y 2007 de padres extranjeros que no tuviesen permiso de residencia.

La medida afectaba a miles de descendientes de haitianos. Debido a la presión internacional contra el fallo judicial, el Congreso aprobó en 2014 una ley para convalidar la nacionalidad de los afectados siempre y cuando estuviesen inscritos en el registro civil. Las autoridades difundieron el 26 de junio pasado una lista de cerca de 55.000 personas a quienes les revalidará la nacionalidad.

Para los hijos de extranjeros que nunca tuvieron acta de nacimiento, las autoridades crearon otro plan, que venció en febrero, a fin declararlos como extranjeros con la posibilidad de naturalizarse dominicanos en un periodo especial de dos años.