Tropas iraquíes, militantes, rechazan ataque de EI en Anbar

Las tropas iraquíes y los milicianos chiítas rechazaron un ataque el viernes del grupo Estado Islámico en la provincia occidental de Anbar, pero 10 soldados iraquíes murieron en la batalla junto con por lo menos 12 militantes, dijeron funcionarios.

Los milicianos atacaron el pueblo de Jalidiya tomado por el gobierno al lanzar proyectiles de morteros y cinco coches bomba suicidas, de acuerdo con el congresista de Anbar, Athal al-Fahdawi.

Después de una lucha de varias horas, los militantes suníes se replegaron y dejaron a 12 combatientes muertos. Algunos se escondían en casas en el cercano pueblo Abu Flais, agregó al-Fahdawi.

Oficiales de la policía y el ejército, que hablaron bajo la condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a la prensa, dijeron que por lo menos 10 soldados murieron.

Sin embargo, la Radio al-Bayan del grupo Estado Islámico dijo que los milicianos habían tomado posición en el área de Jalidya después de atacar a las tropas iraquíes y milicianos chiítas con coches bomba.

Las fuerzas iraquíes, respaldadas por paramilitares chiítas, luchan por recuperar áreas perdidas al grupo EI en el occidente y norte del país.

En mayo, el grupo logró una gran victoria cuando invadió Ramadi en la provincia Anbar y se apoderó de grandes cantidades de municiones y vehículos abandonados por las tropas del gobierno iraquí en su fuga.

El viernes también un representante del gran ayatolá Ali al-Sistani, un alto clérigo chiíta de Iraq, solicitó a países en la región tomar "medidas decisivas" para evitar el flujo de combatientes extranjeros a Irán.

"De continuar la política de indiferencia y hacer la vista gorda al paso de estos combatientes a Irak, aumentará el peligro de estas pandillas en Irak y representarán una amenaza a sus países", dijo el asistente de al-Sistani, Abdul-Mahdi al-Karbalei, al transmitir el mensaje del ayatolá durante el sermón del viernes en la ciudad de Karbala.

Miles de combatientes extranjeros han entrado a Siria e Irak para unirse al grupo EI y otros grupos extremistas.

En Hassake, una ciudad al noroeste de Siria, se han producido fuertes choques entre combatientes del grupo EI y tropas sirias, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ubicado en Bretaña y a la televisora nacional de Siria.

Mientras tanto, en el centro de Siria tropas gubernamentales sostienen batallas feroces contra militantes del grupo EI cerca de la ciudad histórica de Palmira que fue capturado por los extremistas en mayo.

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Periodistas de Associated Press Maamoun Youssef en El Cairo y Bassem Mroue en Beirut contribuyeron a este despacho.