Irán dice que el otro bando cambia demandas en tema nuclear

Las negociaciones hacia un acuerdo nuclear con Irán pasaron el viernes de diálogo constructivo a intercambio de culpas: el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, acusó a Estados Unidos de cambiar sus exigencias y desestimó una advertencia de que Washington abandonará las conversaciones por considerarlas contraproducentes.

La sensación de cambio aumentó junto con las expectativas de que las conversaciones se extenderán al fin de semana. Varios diplomáticos dijeron a The Associated Press que las negociaciones se extenderían al lunes, con lo que de hecho se fijó un nuevo cuarto plazo para un acuerdo que inicialmente debió concretarse el 30 de junio.

Esos diplomáticos solicitaron el anonimato porque las conversaciones continúan.

Horas después de sus comentarios, Zarif se volvió a reunir con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, para intentar una vez más resolver las diferencias que se interponen en una negociación que ofrece a Irán un alivio de las sanciones occidentales a cambio de contenciones verificables de los programas nucleares que Teherán podría convertir para producir armas.

Al no llegar a la meta, Estados Unidos e Irán tendrán ahora que esperar un periodo de revisión congresual de 60 días durante el cual el presidente Barack Obama no podrá aliviar las sanciones a Irán.

Las conversaciones son formalmente entre Irán y seis potencias mundiales, pero en los últimos meses han evolucionado como negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con los diplomáticos diciendo que otras naciones estaban preparadas para aceptar términos aprobados por Teherán y Washington.

El problema básico es el alcance del acceso de los inspectores de la ONU que monitorean el programa nuclear de Irán. Los estadounidenses no quieren restricción alguna, pero los funcionarios iraníes dicen estar preocupados de que un monitoreo sin restricciones sea una cubierta de espionaje de Occidente.

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Los periodistas de The Associated Press Nasser Karimi en Teherán y Philipp Jenne en Viena contribuyeron a este despacho.