El maratón del senador Ted Cruz contra el Obamacare, ya sea por efecto o por principio, se anotó 21 horas de transmisión de televisión por cable para describir la ley de reforma de los servicios médicos del presidente Barack Obama en los términos más conservadores. El miércoles al mediodía, cuando el republicano por Texas finalmente cerró la boca, los grupos del Tea Party que lo apoyan ya estaban recaudando fondos.

"Por favor, hagan la contribución de emergencia más generosa posible a los Patriotas del Tea Party ahora mismo", expresaba el mensaje electrónico urgente en los minutos finales del maratónico discurso de Cruz en el Senado. "Ted Cruz es sólo un hombre, pero ahora habla por todos nosotros".

Pero había un caldeado debate sobre si Cruz hablaba por otros republicanos, colocando al partido en posición de ganar bancas en las elecciones de medio término del próximo año, o sólo pulía sus ambiciones políticas.

Algunos republicanos cuestionaron los motivos de Cruz y se preguntaron si volverá hacer algo similar esta misma semana.

Tres funcionarios republicanos con conocimiento de reuniones privadas celebradas esta semana dijeron que algunos senadores republicanos trataron en dos ocasiones de disuadir a Cruz por el bien del partido y por su propio futuro en el Senado. Le dejaron claro que se estaba haciendo enemigos.

En una reunión, el senador John Boozman, republicano por Arkansas, se levantó para encarar a Cruz y se quejó de que su despacho estaba inundado de llamadas amenazantes; Boozman dijo que no habían tratado de amenazarlo desde la escuela primaria y que tampoco lo iba a permitir ahora. Los funcionarios hablaron a condición de no ser identificados porque no estaban autorizados a hablar en público del asunto.

Cruz, de 42 años, considera que su deber es usar su banca para convertir el Senado en una plataforma para contrarrestar lo que dice el presidente Obama a favor de su ley de servicios médicos en el momento justo que la población comienza a entender cómo funcionará el programa.

"Espero que estas táctica dilatoria haya ayudado a enmarcar el debate para el pueblo estadounidense", dijo Cruz a los reporteros cuando salía del Senado el miércoles poco después del mediodía, camino a una entrevista con Rush Limbaugh, conductor ultraderechista de un programa periodístico.

Durante su maratón oratorio, Cruz dio a sus colegas un ultimátum basado en esta lógica: voten contra medidas dirigidas a prevenir una interrupción de las operaciones del gobierno la próxima semana, de lo contrario dirán que son partidarios de la ley de servicios médicos de Obama. Cruz se mantuvo obstinadamente en ese tema aunque todos los senadores republicanos se oponen al Obamacare.