Nuevo presupuesto británico incluye recorte al gasto social

El ministro del Tesoro de Gran Bretaña prometió tomar medidas contra la evasión fiscal en el primer presupuesto presentado el miércoles por un gobierno casi en su totalidad conservador en dos décadas.

Liberado de las restricciones que los conservadores tenían al estar aliados con los liberales demócratas en el gobierno, George Osborne también anunció grandes recortes al gasto social y prometió "poner primero la seguridad económica".

El ministro recompensó a los votantes conservadores con una reducción de impuestos para los asalariados de ingreso medio y aquellos que heredan casas familiares, y prometió planes de apoyo para la llamada planta eléctrica del norte para promover la creación de otro centro neurálgico fuerte que sería rival de Londres.

Pero fue en la política fiscal donde se tomaron algunas de las medidas más audaces. Osborne eliminó los privilegios especiales para las personas sin domicilio o gente que vive en el país pero no declara una residencia legal. El estatus ofrece ventajas fiscales y ha sido muy criticado.

La práctica también ha permitido que algunas personas adineradas vivan en Gran Bretaña y no paguen impuestos sobre sus ganancias y plusvalías fuera del país. Osborne dijo que los cambios podrían costarle dinero a la nación, pero que estaba en tema la cuestión de justicia.

"No es justo que las personas sin domicilio con propiedad residencial en el Reino Unidos puedan montar una compañía en el extranjero y evadir el impuesto a la herencia", dijo. "De ahora en adelante pagarán los mismos impuestos que los demás. Y, de forma más fundamental, no es justo que la gente viva en este país durante largos periodos de sus vidas, se beneficien de los servicios públicos y sin embargo, operen bajo reglas fiscales diferentes a las de los demás".

Dijo que después de una consulta, cualquiera que haya vivido en el Reino Unido durante más de 15 de los últimos 20 años pagará impuestos británicos en su totalidad sobre todas las ganancias en el extranjero.

Osborne también dijo que un impuesto a los bancos se reduciría de forma gradual en los siguientes seis años, mientras que un nuevo recargo del 8% sobre ganancias bancarias sería introducido en enero de 2016.