Colombia: Fiscal general no quiere cerrar estadios

El fiscal general de Colombia no favorece el cierre de estadios o la suspensión de partidos para contener la violencia en el fútbol, y cree que la mejor vía para atender el problema es la educación.

El fiscal Eduardo Montealegre se pronunció tras el asesinato de tres personas en menos de 72 horas durante el fin de semana en distintos incidentes en Bogotá vinculados con barrabravas. La situación llevó al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, a posponer el clásico entre el local Millonarios y Atlético Nacional de Medellín.

La confrontación prevista para el martes por el torneo Clausura se realizará el 8 de octubre, según determinaron Petro y dirigentes del fútbol.

"No es la solución cerrar los estadios. Los hechos aislados de unas minorías (barrabravas) no pueden traducirse en sanciones colectivas", opinó Montealegre el miércoles. "La solución es netamente pedagógica, con proyectos que se dieron en el pasado que llamaban a la convivencia al diálogo, y son políticas más efectivas que el derecho penal. No es acudiendo a nueva criminalización, no es acudiendo a incrementos punitivos como vamos a resolver este tema tan grave que se está presentando".

Los tres asesinatos en Bogotá se sumaron a otros siete en incidentes similares en distintos sitios de Colombia en lo que va del año, según las estadísticas de las autoridades.

"La mayoría de hinchas son pacíficos y buscan legítimamente el esparcimiento y la recreación en el fútbol, eso no se pueda afectar por las acciones de una minoría", insistió.

El alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, respaldó la medida de Petro y amenazó el miércoles con cerrar el estadio Atanasio Girardot en caso de alguna acción violenta.

La barrabrava Los del Sur en Bogotá, aliada de las barras de Medellín de Atlético Nacional, presuntamente había sido amenazada por los Comandos Azules y Blue Rain de Millonarios.

Alberto Bautista, miembro de Los del Sur en Bogotá, reveló que se dio la voz de alerta a la alcaldía el 5 de septiembre.

Las amenazas era de tal calibre que su grupo pidió no celebrar el juego "por falta de garantías".

"Estábamos advertidos, la Blue Rain y los Comandos Azules habían hecho campañas de cero piedad y muerte al sureño (los de sur) por las redes sociales", sostuvo Bautista en charla con los periodistas.

Las barras más violentas se desafían por las redes sociales como ocurrió en este caso.

Los crímenes de los jóvenes fueron atribuidos por las autoridades a barrabravas que lucían camisetas azules de Millonarios el lunes por la noche.

Carlos Andrés Medellín, de 19 años y seguidor del Nacional, fue apuñalado cuando iba a cambiar de autobús en la estación de Ricaute, en el centro de Bogotá.

Dirigentes y futbolistas, entre ellos el argentino Omar Pérez y Camilo Vargas de Santa Fe y Rafael Robayo y Nelson Ramos de Millonarios, se congregaron en la estación antes del sepelio de Medellín en Jardines el Apogeo, al suroccidente de Bogotá.

Otro hincha del Nacional, Carlos Javier Rodríguez, de 21 años, fue asesinado por un fanático cuando marchaba por un parque de Suba, un poblado al noroccidente de Bogotá.

La oficina de prensa de la alcaldía confirmó a la AP el miércoles que el agresor vestía la camiseta azul de Millonarios.

"El joven muerto no tenía la camiseta de Nacional, calzaba zapatillas negras con verde", precisó Helen García, responsable de la oficina.

Los asesinatos de Medellín y Rodríguez se sumaron a la muerte de un sargento retirado del ejército cuando salió en defensa de su hijo que lucía la camiseta roja de Santa Fe, el viernes por la noche. Ese caso también fue atribuido a un barrabarava de Millonarios.

Las barras señaladas como supuestas culpables de los tres asesinatos rechazaron las acusaciones y ofrecieron colaborar con la policía.

La dirección de Fiscalías de Bogotá entretanto anunció que investiga 20 casos en los que resultaron involucrados barrabravas en incidentes en diferentes zonas de la capital colombiana.