Venezuela llama a consultas a embajadora en Guyana

El gobierno venezolano llamó a consultas a su embajadora en Guyana, país al que acusa de promover el odio y la desconfianza contra Venezuela con el propósito de avivar la disputa fronteriza pendiente desde el siglo XIX.

Además de llamar a consultas a la embajadora Reina Arratia, el presidente Nicolás Maduro dijo que había decidido "reducir el tamaño y el nivel de la embajada en Guyana", y que ordenó a la cancillería "una revisión integral de las relaciones con el gobierno actual de Guyana".

Venezuela "está siendo sometida a nuevas formas de acoso, de agresión, y se preparan tras bambalinas y un poco más allá... de una manera pública ya, provocaciones que pudieran afectar gravemente la paz de nuestro país y nuestra región", aseveró Maduro desde la Asamblea Nacional en un mensaje a la nación transmitido por radio y televisión.

El mandatario pidió el apoyo "de todo el país" para "poner las cosas en su lugar" con Guyana, sobre la disputa por el denominado Esequibo, un territorio de unos 159.500 kilómetros cuadrados --rico en oro, bauxita, diamantes, maderas y petróleo-- que incluye también un área marítima y que Venezuela reclama como suyo desde 1897.

"El escenario que se ha venido montando con la complicidad de importantes sectores políticos y económicos de la República Cooperativa de Guyana contra Venezuela es un escenario grave, peligroso que debe ser disipado con la unión nacional", insistió.

Agregó que "Venezuela debe seguir levantando con más fuerza que nunca la reclamación justa sobre el Esequibo por la vías del derecho internacional y reconquistarlo por la vía de la paz".

Maduro ha dicho que es una "agresión" que el gobierno del presidente guyanés David Arthur Granger haya permitido a la Exxon Mobil incursionar en un territorio en disputa entre ambas naciones. El gobernante además ha culpado a la petrolera de influir sobre funcionarios de Guyana, una antigua colonia británica.

"Ese gobierno que hoy está al frente de nuestra hermana República de Guyana es un gobierno que llegó al poder en medio de circunstancias críticas de la sociedad y de la política guyanesas, y que tuvo la Exxon Mobil una altísima influencia para su postulación, su campaña y su llegada a la presidencia de Guyana", agregó el mandatario.

Las tensiones entre ambos países se acrecentaron recientemente por el descubrimiento de un yacimiento petrolero en aguas frente a la costa norte de Sudamérica.

La reclamación venezolana se enmarca en su desconocimiento del llamado Laudo Arbitral de París de 1899, mediante el cual Gran Bretaña se adjudicó el Esequibo. Venezuela sostiene que los británicos establecieron arbitrariamente los límites fronterizos de Guyana, ignorando un principio de derecho, el "uti possidetis iuris", en virtud del cual los países de la región conservaron los territorios bajo su jurisdicción al final de la gesta independentista de España.

"Somos las víctimas del despojo. Lo digo para nuestros amigos y lo digo para nuestros enemigos: Nadie aspire a que Venezuela renuncie a sus derechos históricos al Esequibo", aseveró Maduro.

El posterior Acuerdo de Ginebra de 1966 reconoce que el Laudo Arbitral de París no fue la decisión final y definitiva del diferendo limítrofe.

Maduro indicó la noche del lunes que se comunicará directamente con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para "que convoque en la brevedad posible una reunión en el marco del Acuerdo de Ginebra entre las partes y avancemos en la definición del próximo buen oficiante, el mecanismo del buen oficiante" para proseguir las negociaciones sobre el diferendo limítrofe.

El mecanismo ha estado paralizado desde abril del 2014 luego de la muerte del diplomático jamaiquino Norman Girvan, quien era el mediador del organismo internacional desde el 2010.

El reclamo por Esequibo se encuentra en manos del secretario general de las Naciones Unidas desde 1983 por acuerdo entre los dos países, según lo previsto en el Acuerdo de Ginebra.