Dominicana comienza a entregar permisos migratorios

Luego de dos semanas de concluido el proceso de inscripción para legalizar el estatus de los extranjeros en República Dominicana, 260 inmigrantes y sus hijos nacidos en el país, en su mayoría de origen haitiano, recibieron el lunes sus permisos migratorios.

"Ese proceso es muy bueno para mí", declaró Jean Robert Joseph, un velador haitiano de 47 años que llegó a Santo Domingo en el 2000 y quien, por carecer de permiso de residencia, estaba en riesgo de ser deportado.

Aunque Joseph y su esposa Marjorie Colin, de 25 años, entregaron todos los documentos en julio del 2014, fue hasta el sábado, un año después, que un representante del Ministerio de Interior los llamó para informarles que sus credenciales estaban listas.

"Por fin; esa gente estaba muy lenta", manifestó Joseph. Aseguró que conseguir todos los documentos para legalizar su estatus fue, además de costoso, muy complicado. Ambos recibieron sendas credenciales que los acreditan como "no residentes".

Desde que comenzó el denominado plan de regularización para legalizar el estatus de los extranjeros el 2 de junio del 2014, sólo unas 300 personas habían recibido sus permisos. La entrega de los demás carnés había quedado en suspenso desde finales del año pasado mientras que las filas de haitianos que trataban de inscribirse seguían creciendo y el número de solicitudes se ampliaba de forma exponencial.

El Ministerio de Interior, que dirigió el proyecto, informó que al término de las inscripciones el 17 de junio, había recibido cerca de 288.500 solicitudes de los 524.000 extranjeros que se estima viven en el país, en su gran mayoría provenientes del vecino Haití. Apenas 4.500 habían completados todos los requisitos y esperaban recibir el permiso migratorio para evitar ser repatriados.

Cientos de personas acuden a diario a las diversas oficinas a depositar los documentos que les hacían falta, explicó a The Associated Press Samir Santos, director del plan.

Detalló que a partir de esta semana las oficinas de Interior en las principales ciudades comenzarán a distribuir los permisos a quienes ya agotaron todo el trámite, y que a finales de julio darán un permiso especial de estadía a quienes aún no consigan los documentos faltantes.

El gobierno ha insistido en que los inmigrantes que no se inscribieron en el plan y que no legalicen su estatus deberán salir del país de manera voluntaria o serán deportados.

La dirección de Migración informó que, hasta el lunes, poco más de 36.500 haitianos habían regresado a su país de forma voluntaria. El primer ministro haitiano Evans Paul aseguró la semana anterior que las repatriaciones podrían crear una "crisis humanitaria".

No todos los que recibieron su nuevo carné el lunes salieron satisfechos. "Después de tantos sacrificios, me dan esto que no está bien; está mal", insistió Jacker Gilot, quien después de vivir 11 años en Santo Domingo y haber estudiado medicina en una universidad dominicana obtuvo un carné como extranjero "no residente".

Explica que debido a la falta de permiso de residencia no puede ejercer la medicina en el país, por lo que trabaja en un hotel. Con esta credencial "todavía no hay forma de ejercer (su profesión) porque no tengo un estatus migratorio, porque con esto estoy en tránsito todavía".

Las leyes dominicanas establecen las categorías de residente y no residente para los extranjeros. Entre los no residentes se encuentran los trabajadores temporales, como jornales y albañiles, y sin importar el tiempo que hayan vivido en el país, se les considera "en tránsito", mientras que sus hijos nacidos en República Dominicana no reciben la nacionalidad de forma automática.

Al igual que Gilot, su esposa Daphenee Joseph, nacida en Haití, y su hijo Andy Jack Junior, nacido en 2008 en Santo Domingo, recibieron credenciales como extranjeros "no residentes".

El plan para legalizar el estatus de los extranjeros estaba previsto en la ley desde 2004 y entró en vigencia con 10 años de atraso, sólo después de que así lo ordenó el Tribunal Constitucional en una polémica sentencia en la que también ordenó eliminar mediante juicios individuales la nacionalidad de las personas nacidas entre 1929 y 2007 de padres extranjeros sin permiso de residencia.

La decisión judicial afectaba a miles de descendientes de haitianos y creó una de las mayores crisis entre República Dominicana y Haití, que comparten la isla La Española.

El Congreso aprobó una ley para convalidar la nacionalidad de los afectados por el fallo del Tribunal Constitucional siempre y cuando estuviesen inscritos en el registro civil. Las autoridades publicaron el 26 de junio la lista de unas 55.000 personas a quienes les revalidará la nacionalidad.

Para quienes nunca tuvieron acta de nacimiento, el gobierno creó otro plan que concluyó en febrero a fin de registrarlos como extranjeros con la posibilidad de naturalizarse dominicanos en un plazo de dos años.

"Para mí, se supone que tenían que darme mi nacionalidad, que soy dominicana", insistió Estefany Mesadieu, nacida en Santo Domingo en 1994 de padres haitianos y quien el lunes recibió un carné con el estatus de extranjero "residente permanente". Con ese carné "yo ya no sé qué nacionalidad tengo".

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Ezequiel Abiú López está en Twitter como: https://twitter.com/Ezequiel_Abiu